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domingo, 19 de agosto de 2018

¿Qué es Astronomía? ¿Y tú me lo preguntas?

El planeta Saturno inmerso en una zona espectacular de la constelación de Sagitario


A veces te encuentras cuadros en el cielo que de repente te vuelven a recordar la razón por la cual te sientes fascinado por la Astronomía.  Estas bajo un cielo realmente oscuro, tus ojos se han adecuado a la oscuridad de la noche hace rato, la temperatura es buena y el silencio solo está roto por los sonidos de aves y ladridos lejanos que protegen sus rebaños de quienes puedan acecharle. De repente, al Sur, aparece Saturno, exultante, caminando entre unas pinturas maravillosas que ha creado el Universo en la constelación de Sagitario para que nosotros las veamos. Entonces, enfocas tus prismáticos a la zona y pierdes la noción de todo. La vista es maravillosa. Saturno visita un lugar del cielo cuyos anfitriones ya de por sí son realmente bellos. Estoy convencido que si a mi paisano Bécquer le hubiera preguntado ¿Qué es la Astronomía?, su repuesta hubiese sido la misma que la de su rima acerca de la Poesía. Y es que cuando observas cuadros así, sin prisas, detenidamente, descubres que no existe diferencia entre Poesía y Astronomía. Es fascinante.


UNA SONRISA EN EL CIELO

Carta del cielo donde se encuentra Saturno

Nos encontramos en la constelación de Sagitario una medianoche de verano. Donde la Vía Láctea se muestra en todo su esplendor y destaca por su brillo. Allí en el suroeste, aparece un objeto blanquecino bien brillante. Es el planeta Saturno. Si nos encontramos bajo un cielo oscuro, podemos observar, incluso a simple vista, como el planeta está atravesando en estas semanas una zona del cielo realmente bonita. Hacia el suroeste del planeta, podremos apreciar una zona difusa y blanquecina. ¿Qué es? Es la Nebulosa de la Laguna. Si ahora tomamos unos prismáticos por pequeños que sean veremos como un buen conjunto de estrellas se aglutinan tomando por fondo una nebulosidad. Es precioso. Ahora, siempre con nuestros prismáticos, veremos como hacia el norte de la Nebulosa de la Laguna aparece otra nebulosidad, esta vez más pequeña pero también fascinante, es la Nebulosa Trífida. Recorremos la zona y encontramos cúmulos de estrellas, globulares y abiertos, y bandas oscuras que parecen definir una sonrisa en esa zona del cielo.

Imagen de la zona realizada con el programa Stellarium

Saturno se irá acercando a esas dos nebulosas conforme pasen los días hasta mediados de septiembre donde cambiará su movimiento, volviendo hacia atrás y alejándose, con esos movimientos planetarios que tanto fascinaron a esos grandes astrónomos sonámbulos como Tycho Brahe y Johannes Kepler. Con unos prismáticos apoyados sobre trípode o con un pequeño telescopio puedes ver a su satélite más importante, Titán, el segundo más grande del Sistema Solar y que fuera descubierto por Christiaan Huygens en marzo de 1655. Es increíble ver como gira en torno al maravilloso Saturno a lo largo de poco más de dos semanas. Su magnitud en estos días está en la 8.6 luego puedes observar con instrumentos modestos sus movimientos alrededor de su planeta. ¡Síguelo! Anota sus posiciones diariamente sobre una misma cuadrícula. ¡Te sorprenderá! El único satélite del que conocemos atmósfera intuída por el astrónomo español Josep Comas y Sola allá por los primeros años del siglo XX y del que estoy seguro que dará grandes satisfacciones.


LOS OBJETOS DE LA ZONA

La Nebulosa de la Laguna y el cúmulo NGC 6544
Aunque algunos de estos objetos requerirían de un post para ellos solos, vamos a intentar definir, de manera sencilla, que es lo que estamos observando. Inicialmente, y tras observar Saturno, nos podremos detener en la Nebulosa de la Laguna, un objeto de magnitud 4.6, visible a simple vista, y también conocido como M8 (Messier 8). Se trata de una nebulosa que brilla por la excitación de sus gases debido a una o varias estrellas inmersas en ella, es lo que, a grandes rasgos, se conoce como nebulosa de emisión. Curiosamente es más ancha que la Luna Llena y tan larga como tres. Aunque esas dimensiones no las podremos ver salvo en fotografías su aspecto es considerable y de fácil observación con instrumentos de aficionado. La nebulosa está situada a 5000 años luz de nosotros, cuando la luz que acompaña esta fotografía partió de allí, los antiguos egipcios fabricaban sus primeros pigmentos. La parte de la nebulosa compuesta por estrellas aglutinadas es conocida como el cúmulo del Reloj de Arena (NGC 6530) y es un lugar donde están naciendo y están creciendo las estrellas. Estamos observando la cuna de las estrellas.

A sureste de la nebulosa de la Laguna podemos observar un anaranjado cúmulo globular, NGC 6544, conocido en algunos lugares como el cúmulo de las estrellas de mar pero, dada su bajo brillo (su magnitud es 8.0) su observación puede llegar a requerir de un telescopio, aunque yo, que no gozo de buena vista, lo he observado varias veces con prismáticos. Se encuentra situado a 9500 años luz de nuestro Sol y siempre me llamó la atención su color. Otra perla que, en otra parte del cielo, hubiese disfrutado de la atención de los observadores del cielo.

La Nebulosa Trífida y M21
Al norte de la Nebulosa de la Laguna se encuentra un objeto realmente precioso: la Nebulosa Trífida. Es una nebulosa más débil en brillo que la anterior, magnitud 6.3, y también más pequeña (20 minutos de arco, dos terceras parte del diámetro de la Luna Llena) pero no por ello resulta menos encantadora. Curiosamente, como la anterior, se descubrió a mediados del siglo XVIII aunque, personalmente, cada vez tengo más dudas sobre ello. ¡No se pueden pasar por alto tantas bellezas juntas! Situada a 5500 años luz de nuestro Sol se trata de una nebulosa que emite (como la de la Laguna) pero que también refleja radiación del exterior. Esto puede observarse en la fotografía. La zona exterior azulada es consecuencia de la reflexión de la luz de las estrellas cercanas y la rojiza (e interior) es la zona de emisión producida por la excitación de los átomos de los gases que la componen por las estrellas allí situadas. ¡Es otra cuna de las estrellas, una región de nacimiento estelar,  importantísima! Al telescopio puede verse dividida en tres partes merced a una región de polvo que impide el paso de la luz (una nebulosidad oscura). La observación, con detenimiento, sin prisas y con un telescopio por pequeño que sea sugiere un encanto realmente especial.

Al noreste de la Nebulosa Trífida nos encontramos con un cúmulo abierto de estrellas: M21 (Messier 21). El cúmulo, descubierto por Charles Messier en 1754, no resulta muy cuantioso en estrellas pese a tener un buen tamaño, 17 minutos de arco. Su brillo, magnitud 6.5, también le convierte en un cúmulo brillante y llamativo. Se encuentra a algo más de 4000 años luz de nosotros y siempre me pareció un cúmulo cuya parte central me ha resultado muy llamativa a través del telescopio. También creo que si estuviese en otra parte del cielo menos espectacular sería más reconocido.


UN CUADRO EN EL CIELO

Esta zona es un maravilloso cuadro en el cielo. De los de verdad. Fíjate bien. Después de observarlo detenidamente entiendes por qué te has enamorado de la Astronomía. Pero has de observarlo sin prisas, tengas el instrumento que tengas, relajadamente y con tranquilidad. De vez en cuando aparece un planeta por la zona, como en este caso Saturno, la joya del Sistema Solar que, en lugar de manchar el cuadro lo engrandece. Después de ver este cuadro en el cielo convertido en sonrisa, alejas tus ojos de tu instrumento, míralo a simple vista, vuelve a observarlo. Te ha contagiado la sonrisa, entonces, la Astronomía te habrá enamorado y su diferencia con la Poesía, no la encontrarás. 

Una sonrisa en el cielo



sábado, 23 de diciembre de 2017

Mi Expreso Polar en el Cielo



Existe un "objeto" en el cielo que siempre me ha llamado la atención. Una sucesión de estrellas casi en línea recta situado en la constelación de la Jirafa y que es conocido como la Cascada de Kemble. A mi siempre me pareció tener un aspecto de un tren encendido en la oscuridad de la noche donde el fuego saldría de un un cúmulo abierto de estrellas convertido en locomotora . Como, por su situación, está situado muy cercano al Polo Norte, se observa perfectamente en las noches navideñas y a mi me encantó la película "Polar Express" dirigida por Robert Zemeckis y basada en el libro homónimo de Chis Van Allsburg, siempre le llamé mi Expreso Polar en el cielo.


L. Kemble (Fotografía: Arild Moland)
La Cascada de Kemble es un asterismo (un conjunto de estrellas con una disposición especial visto desde la Tierra que sugiere formas conocidas) que se encuentra situado en la constelación de la Jirafa (Camelopardalis). Una zona del cielo que destaca por la escasez de estrellas brillantes y una constelación difícilmente visible desde las ciudades. El nombre de Kemble se le deba al fraile franciscano canadiense y aficionado a la Astronomía Lucien Kemble (1922-1999) quien en 1980 le escribió a un articulista y observador de cielo profundo de la revista Sky&Telescope, Walter Scott Houston indicándole su admiración por esta sucesión de estrellas. El religioso escribió lo siguiente:




"He observado una hermosa cascada de estrellas débiles que caen desde el noroeste hasta el cúmulo abierto NGC 1502 mientras barría el cielo con unos binoculares de 7 x 35 mm"

La fascinación de Kemble por esa hilera de estrellas hizo que el redactor Houston bautizara el asterismo con el nombre con el lo conocemos hoy, la Cascada de Kemble y así nos ha llegado a muchos hoy día.


Carta realizada con el programa Stellarium

Encontrar a la cascada no es fácil pero tampoco supone demasiados esfuerzos su localización. El problema es que hay pocas estrellas brillantes en la zona. Yo siempre sugiero hacer un triángulo de tres vértices casi equilátero, uno con la brillante estrella Capella (la más brillante de la constelación de Auriga); otro con la estrella Mirkaf, la más brillante de la constelación de Perseo y el último con la situación donde debería encontrarse la cascada de Kemble (algo así he tratado de representar en la figura). Su extensión supera los dos grados y medio de campo, algo así como cinco veces el tamaño de la Luna Llena.

La hermosa hilera está centrada por una estrella de quinta magnitud que nos servirá de referencia. Por un lado tendremos una sucesión de estrellas blancas, azules y naranjas realmente preciosas (como los vagones azules del tren de la película y la luz anaranjada que sale de sus ventanas). Por el otro lado, varias estrellas más desembocan en un asterismo triangular en uno de cuyos vértices aparece el cúmulo abierto NGC 1502 que tiene un brillo conjunto de sexta magnitud e incorpora unas 20 estrellas situadas a 3400 años luz de nosotros. En total, incluyendo "como estrella" al cúmulo abierto, podremos contar algo más de una veintena de estrellas entre las magnitud quinta y décima; de cualquier forma con unos prismáticos sencillos puedes observar, desde cielos no muy contaminados, algo más de diez estrellas.

La cascada de Kemble y el cúmulo NGC 1502 en detalle (Stellarium)

Si tienes oportunidad, no dejes de buscarla y observarla. Quedarás encantado con esa hilera realmente preciosa que parece situada en el cielo como para que la encuentres y disfrutes con ella. Forma parte del verdadero encanto del cielo y de lo ilusionante que es su observación. Quiero aprovechar con este post, para desear Feliz Navidad a todos los lectores del blog y un apasionado año 2018 repleto de cielos limpios y de felicidad.













miércoles, 2 de marzo de 2016

M35: Un precioso cúmulo abierto en Geminis y un intruso en él.



El cúmulo abierto catalogado como M35 (o también NGC 2168 o Collinder 82) situado en la constelación de Géminis, no solo es uno de los más atractivos objetos que pueden verse sino también un objeto cuya observación resulta fácil incluso desde núcleos urbanos.

Su magnitud es de 5.3 y ocupa una extensión de cielo de 28 minutos de arco, casi el tamaño de la Luna Llena. El cúmulo tiene una edad de un centenar de millones de años y parece localizarse a 2800 años luz del Sol, ocupando una extensión real de unos 24 años luz de diámetro. Contiene unas 200 estrellas entre las cuales más de la mitad son observables con equipos medianos entre las que se encuentran varias estrellas.

A pesar de lo brillante del objeto, el descubrimiento del mismo fue tardío. El cúmulo fue descubierto por Philippe L. de Chéseaux en el año 1745 o en 1746 y fue observado nuevamente en en 1750 (o incluso antes) por John Bevis. Charles Messier lo incluyó en su magistral catálogo el 30 de agosto de 1784 haciendo la siguiente descripción del mismo:

"Cúmulo de pequeñas estrellas cerca del pie derecho de Cástor, a poca distancia de las estrellas eta y mu de esa constelación. M. Messier ha marcado su posición en la carta del cometa de 1770."



LOCALIZACIÓN

Mediante coordenadas podemos encontrarlo en la posición (J2000) Ascensión Recta: 06h08m54s y Declinación: +24º20´00". Pero si no disponemos de círculos graduados y queremos buscarlo con prismáticos o con un pequeño telescopio no vamos a tener problemas. Incluso podremos observarlos a simple vista desde cielos oscuros, aunque eso sí, empleando visión indirecta. Sea cual sea el instrumental que utilicemos, deberemos buscar las dos estrellas más brillantes de la constelación, Castor y Pollux y prolongar la constelación hacia el Oeste hasta encontrar a la estrella Mu Gem, Eta Gem o Propus (magnitud 3.3)  y su débil vecina 1 Gem (magnitud 4.8). El cúmulo formará el vértice de un triángulo con estas dos últimas estrellas.

Vista general de la constelación de Geminis con el cúmulo en la parte superior derecha
El cúmulo ocupa uno de los vértices del triángulo formado por Eta Gem y 1 Gem

Dejamos aquí también una carta de localización imprimible que puede obtenerse en pdf pulsando sobre la imagen.

Carta imprimible cortesía de http://freestarcharts.com/


DESCRIPCIÓN

La forma característica que se suele describir es como la de una forma de "V" irregular sobre un fondo de estrellas débiles de la novena y décima magnitud. Existe otra "capa" de estrellas más débiles (magnitud 12) que puede observarse con instrumentos medianos y cielos oscuros. Destacan, en especial, algunas estrellas gigantes azules y rojas.

Incluso observándolo con prismáticos o con un pequeño telescopio podemos ver como existen zonas o pasillos oscuros donde la densidad estelar es menor que en el resto. Incluso estos huecos pueden verse en el centro donde el número de estrellas es menor que en los alrededores del mismo.



Otros dos cúmulos alrededor de M35

En las cercanías del cúmulo abierto podemos localizar dos cúmulos abiertos consecutivos como podemos ver en la segunda de las cartas de localización. Por orden de cercanía a M35 nos encontraríamos, primeramente, con NGC 2158, 15 minutos al suroeste de M35. Un precioso cúmulo de magnitud 8.6 de estrellas débiles que se concentran en unos 5´de arco de una forma mucho más compacta que M35. De hecho, durante un tiempo se pensó que se tratara de un cúmulo globular. Para su observación necesitaremos un telescopio pequeño y unos cielos más limpios que el de las urbes. Es un cúmulo al que se le calculan 5000 millones de años de antigüedad situado a una distancia de 16000 años luz de nosotros.

Si continuamos hacia el suroeste, a 35 minutos de NGC 2158 o 50 minutos de arco de M35, podremos encontrarnos otro cúmulo similar a NGC 2158 pero ligeramente más brillante. Se trata del cúmulo IC 2157 de magnitud 8.4 y que alberga estrellas entre la magnitud 10ª y 12ª en una extensión de 7´de arco. También para su observación requerimos la utilización de un pequeño telescopio.


27 EUTERPE: EL OBJETO INTRUSO

En la segunda carta de localización habremos podido observar un pequeño círculo blanco situado en las cercanías de los cúmulos descritos anteriormente. Se trata del asteroide 27 Euterpe que cruzará la zona del cúmulo M35 (y el cúmulo en sí) desde el día 3 hasta el día 8 del presente mes de marzo. Su observación no será fácil pues brillará con magnitud 10.5 y necesitaremos un pequeño telescopio y cielos oscuros, pero si fotografiamos la zona diariamente podremos apreciar fácilmente su movimiento a lo largo de estos días, convirtiéndose en una curiosa "estrella" invitada entre un mar de anfitrionas.

El asteroide 27 Euterpe fue descubierto desde Londres la noche del 8 de noviembre de 1853 por el astrónomo británico Jhon Russell Hind (un gran observador de estrellas variables). Es relativamente pequeño no llegando a un centenar de kilómetros de diámetro, rotando a su alrededor en unas diez horas y media.

A continuación se muestran cartas celestes que indican la posición del asteroide relativa al cúmulo M35 desde los días 3 al 8 de marzo. Siempre que sea posible, iré subiendo fotografías del paso del asteroide por el cúmulo. 


Imagen captada el 3 de marzo hacia las 21h TU desde el centro de Sevilla (EOS450D + Borg 36mm + Polarie)





Euterpe cruzando el cúmulo M35. Imagen tomada desde el centro de Sevilla






viernes, 18 de diciembre de 2015

El Doble Cúmulo de Perseo: Un enjambre en el cielo.



El "Doble Cúmulo de Perseo" puede localizarse fácilmente desde el hemisferio norte. Su tamaño es destacado, casi un grado de arco, es decir dos veces el tamaño de la Luna Llena. Si a eso le sumamos que se sitúa inmerso en una preciosa zona del cielo atravesada por la Vía Láctea, el Doble Cúmulo se convierte en uno de los objetos celestes más bellos para ser observado con unos prismáticos.

CARACTERÍSTICAS FÍSICAS

Con una magnitud conjunta de 4.3, está compuesto por dos cúmulos abiertos. Uno denominado NGC 869 (al que se le conoce con el nombre de "h") de magnitud 5.3 y el otro es NGC 884 (al que el astrónomo Bayer asignó como Xi Perseii) de magnitud 6.1. Son objetos fácilmente asequibles a instrumentos de poco diámetro. Se supone que ambos objetos están situados a una distancia media de unos 7500 años luz (7000 y 8000 años luz respectivamente) y las últimas investigaciones indican que su masa equivale a 20000  masas solares entre los dos objetos que componen el doble cúmulo. Su edad se estima en 13 millones de años y pertenecen a la asociación estelar Perseus OB1. La separación entre ambos cúmulo se cree que es de unos 1100 años luz. NGC 869 contiene unas 200 estrellas mientras que NGC 884 reúne 50 menos y más débiles por término general que el anterior. La mayoría de las estrellas de ambos cúmulos son azules pero no pasan desapercibidas algunas de color naranja.

LOCALIZACIÓN y OBSERVACIÓN

Desde un lugar con cielo oscuro el Doble Cúmulo (al que se le conoce también como Caldwell 14) se ve a simple vista recorriendo una línea imaginaria entre Alfa de Perseo y Delta Casiopea. A medio camino entre ambas estrellas puede encontrarse con facilidad. Ya el astrónomo griego Hiparco de Nicea (c. 190 a.C. - c. 120 a.C.) lo incorporó en su catalogo de estrellas en el año 130 a.C.

Su visión con prismáticos es excelente, fantástica, con ambos cúmulos dentro del campo de visión. Incluso empleando un telescopio con pocos aumentos pueden entrar ambos cúmulos en el campo y disfrutar de la altísima concentración estelar de ambos cúmulos.

Las coordenadas ecuatoriales del objeto en conjunto son:

Época J2000.0 - Ascensión Recta: 02h20m · Declinación: +57º 08´

A medio camino entre Delta Cas y Alpha Per podemos encontrar al Doble Cúmulo

Si, por el contrario, estamos observando desde lugares contaminados lumínicamente podemos recorrer la línea imaginaria indicada en el párrafo anterior con los prismáticos. Nos detendremos en un "asterismo" con forma de T en el que estarán situados los dos cúmulos: uno en el punto de intersección de las dos líneas de la letra y el otro en la punta este de la línea superior. La observación con unos simples prismáticos de 7x50 ó 10x50 nos revelará su estructura como si fuera una estrella "hinchada".

Carta para imprimir extraída de freestarcharts.com

Desde un lugar oscuro la imagen es magnífica. Con un pequeño telescopio deberíamos centrarnos en cada objeto en particular. Podríamos contar y contar estrellas hasta cansarnos. Con un refractor de 70 mm he podido contar un centenar de estrellas en cada cúmulo y ese número se duplica con creces con uno de 120 mm. Si aplicamos aumentos al telescopio (no son necesarios demasiados) comprobaremos que la mayoría de las estrellas son azules (calientes) aunque destacan varias rojas o anaranjadas (frías). Unos prismáticos permiten destacar muchas estrellas pues existen muchas de magnitud séptima y octava, si bien la cercanía entre ellas imposibilita realizar un conteo detallado. Aunque este instrumental nos permitirá comprobar que el cúmulo llamado NGC 869 tiene una concentración central más destacada que su vecino NGC 884.

En cuanto a estrellas variables en ambos cúmulos hay muchas pero su amplitud de variación es muy pequeña. Destacan especialmente dos variables rojas. Una situada en el cúmulo NGC 884, RS Per que varía desde la magnitud 7.8 a la 10 de manera semirregular en unos siete meses. La otra se sitúa casi en el pasillo intermedio de los dos cúmulos, FZ Per con una variación algo menor que la anterior, de magnitud 9.8 a 10.8 en unos seis meses. A continuación aparecen las curvas de luz de ambas estrellas realizadas a partir de las medidas realizadas por los observadores de la AAVSO durante los últimos 400 días. Como puede verse son estrellas no demasiado seguidas y con unas curvas de luz poco definidas por lo que la observación del Doble Cúmulo también supone un aliciente para el seguimiento de estas estrellas.

Curva de Luz de RS Per (Observaciones: AAVSO)
Curva de Luz de RS Per (Observaciones: AAVSO)

Sin duda el Doble Cúmulo nos ofrece espectáculo garantizado , si nos adentramos seriamente en su observación, cada vez nos seducirá más. Puedes probarlo en estas noches de invierno. Te sorprenderá.

Doble Cúmulo de Perseo fotografiado desde el centro de Sevilla (Autor)

domingo, 11 de octubre de 2015

NGC 457: El cúmulo E.T.

El cielo está lleno de curiosidades y de asterismos a los que nuestra imaginación les ha ido poniendo nombre a lo largo de toda la existencia humana. Hemos imaginado cazadores, osas, flechas, leones, balanzas...e incluso personajes del cine como el cariñoso extraterrestre de la película de la década de los 80 "E.T." Es el caso del cúmulo NGC 457 (objeto 457 del New General Catalogue), también llamada "cúmulo de la libélula" o "cúmulo del Búho" pero conocido más cariñosamente por los aficionados como "Cúmulo E.T."

NGC 457: CÚMULO "E.T."

NGC 457 es un cúmulo abierto (cúmulos de estrellas ligadas gravitacionalmente pero distanciadas en el espacio) situado en la constelación de Cassiopea. Fácilmente asequible con instrumental modesto, puede observarse con unos sencillos prismáticos o un pequeño telescopio incluso desde las ciudades. Su magnitud es de 6.4 y abarca una extensión de 13 minutos de arcos, un poco menos de la mitad del diámetro de la Luna llena.

Curiosamente Charles Messier no lo incluyó en su catálogo de objetos de cielo profundo a pesar de su brillo y de su diámetro y no fue hasta 1787 cuando hiciera mención de él el astrónomo alemán William Herschel (1738-1822). El astrónomo aficionado inglés Sir Patrick Cadwell-Moore (1923-2012) lo incluyó con el número 13 en su famoso Catálogo Cadwell.

El cúmulo E.T. está situado a unos 7900 años luz de nuestro Sol y está formado por unas 80 estrellas que ocupan una región de 23 años luz de diámetro siendo un cúmulo relativamente joven con una edad de 21 millones de años. Su observación es realmente encantadora, aprendamos a localizarlo.


LOCALIZACIÓN Y OBSERVACIÓN

El cúmulo se sitúa a dos grados de Ksora y está señalado con un cuadro azul





El cúmulo se sitúa en la constelación de Casiopea, a dos grados al sur-sureste de la estrella Delta (Ksora) que forma parte del asterismo quebrado de la constelación y que brilla con magnitud 2.7.  Es de muy fácil localización y durante el mes de octubre, hacia las 19h Tiempo Universal, puede verse alta sobre el horizonte, a unos 60 grados de altura aproximadamente. De cualquier forma, indico a continuación las coordenadas ecuatoriales por si pueden resultar útiles para su localización:

Ascensión Recta: 01h 19m 6.0s - Declinación: +58° 20´00.0" (Eq. 2000)

NGC 457 a dos grados al S-Se de la estrella Delta Cas (Fotografía del autor)
Su observación es muy asequible con cualquier prismático o con cualquier pequeño telescopio, incluso, como he señalado antes, desde las ciudades. Eso sí, si vamos a trabajar con prismáticos necesitaremos un trípode para que la observación resulte lo más cómoda posible. Con unos prismáticos 10x50 he podido ver desde Sevilla una docena de estrellas de este cúmulo. Viajemos por el cúmulo observando su forma.

NGC 457 - Fotografía del autor
Los "ojos" lo forman las estrellas Phi Cassiopeia (de magnitud 5.0) y la estrella HP 6229 (de magnitud 7.0) separadas algo más de dos minutos de arco pero, curiosamente, estas dos estrellas no pertenecen realmente al cúmulo y su situación en él no es más que un efecto de perspectiva.

Podemos ver los "brazos", el izquierdo (tal y como lo vemos en la foto) puede observarse como una pequeña hilera de estrellas de novena y décima magnitud con la "mano" levantada. De la misma forma, el derecho parece ligeramente más corto y formada por estrellas también un poco más débiles (en torno a la décima magnitud). Destaca aquí una preciosa estrella anaranjada desde donde arranca la hilera de este brazo. Se trata de la estrella variable V466 Cas, una estrella de novena magnitud que varía irregularmente su brillo en torno a una magnitud y que, a pesar de su localización, es una variable muy poco observada (yo la pude seguir en la temporada 2010-2011 con variaciones entre la magnitud 9.0-9.3)

El "torso" de "E.T." es más difuso pero no por ello no discernible. Una decena de estrellas de la décima magnitud le dan la forma y en la que destaca un par cerrado de estrellas débiles en el centro más apropiado para instrumental mediano. Una zona oscura da paso directamente a los "pies", destacados sobre tres estrellas de la novena y la décima magnitud.


Indudablemente este cúmulo es especialmente curioso y agradable de observar. Aprovechemos las actuales noches otoñales, aún lejanas de las frías noches invernales, para observar este maravilloso objeto de cielo profundo fácilmente asequible.

¡Buenas observaciones!


miércoles, 10 de junio de 2015

Venus paseando por el Pesebre



Desde hoy día 10 y durante algo más de una semana, vamos a poder disfrutar, en el  horizonte oeste, de un acercamiento aparente entre el planeta Venus y el brillante y extenso cúmulo abierto M44, el conocido como el Pesebre.

Aconsejo preparar las cámaras fotográficas y con la ayuda de la anterior entrada Fotografiar el Cielo sin Seguimiento y realizar algunas imágenes de este bonito acercamiento. Os invito además a publicarlas en la página del blog en facebook El Ojo en el Cielo. Particularmente todas las que vaya obteniendo las iré publicando en esta entrada. La situación de ambos cuerpos celestes a la que hago referencia se sitúa en el cielo durante los próximos días a las 20h45 Tiempo Universal, 22h45 Hora Local Peninsular española.


Júpiter, Venus y M44 al anochecer del día 10

Comencemos por una toma de contacto general en el horizonte oeste el día 10 de junio. Observamos como el punto más brillante del cielo es Venus alzado unos 22º sobre el horizonte oeste. Júpiter se encuentra a unos 13º al noroeste de Venus. Finalmente, y si usamos unos pequeños prismáticos, podremos ver al cúmulo abierto M44 (del que hablamos en esta entrada). En esta noche el cúmulo está separado ya solo 2.5º grados del planeta Venus, también en dirección noroeste.

En los días siguientes la distancia media entre el cúmulo abierto y el planeta Venus se resume en la siguiente tabla. También se muestra, como referencia la distancia entre Venus y Júpiter que tendrá un bellísimo acercamiento aparente el próximo día 30 de junio.




En la siguiente imagen, el círculo blanco es el planeta Venus que atravesará, en la noche del día 13 de junio al cúmulo de El Pesebre.


¡Saquemos la cámara y obtengamos una otro magnífico cuadro en la oscuridad que nos ofrece el Universo!

Imágenes

15 Imágenes sumadas de 4 segundos cada una de Venus junto a M44 - 13 de junio




sábado, 11 de abril de 2015

Venus y las Pléyades: Un Cuadro en el Cielo.

CONJUNCIÓN VENUS - LAS PLÉYADES

Durante los días centrales del mes de abril podremos observar una magnífica conjunción entre el planeta Venus y el cúmulo abierto de Las Pléyades. Situados en la constelación de Tauro, el planeta y el cúmulo estarán separados unos tres grados, ocasión más que suficiente para preparar nuestras cámaras y hacer una fotografía de este maravilloso cuadro en el cielo. (Recordemos que el diámetro de la Luna Llena es medio grado).

Incluso si queremos observar la conjunción visualmente, ambos cuerpos entrarán fácilmente en el campo de unos sencillos prismáticos. Y desde luego es visible a simple vista.

Día 11: Distancia 2 grados 40 minutos.

La imagen que a continuación coloco está realizada minutos antes de preparar esta entrada en el blog, el día 11 de abril, desde el centro de Sevilla con un cielo salpicado por algunas nubes. Venus está separado algo menos de tres grados del centro del cúmulo de las Pléyades (dos grados y cuarenta minutos). Está integrada por 12 tomas de 5 segundos cada una a ISO1600 empleando el seguidor Polarie y usando para el apilado el programa Deep Sky Stacker. 



La configuración durante los próximos tres días entre ambos cuerpos celestes se muestra a continuación. Los mapas han sido realizados con el software gratuito Stellarium.

Día 12: Distancia 3 grados



Fotografía tomada en la misma configuración del día anterior. Se observa perfectamente el movimiento de Venus de un día para otro.



Día 13: Distancia 3 grados 35 minutos


Seguimos con la misma configuración de días anteriores. Hoy con una noche más clara relativamente.



Dia 14: Distancia 4 grados 30 minutos



A lo largo de los días, y si la meteorología lo permite, iré subiendo fotografías de esta conjunción al blog. Es una magnífica oportunidad de tomar una instantánea de estos cuadros que, de vez en cuando, nos pinta el Universo. Somos afortunados.

martes, 24 de febrero de 2015

M44: Un Pesebre en el Cielo

Constelación de Cáncer desde un dibujo de Uranographia de Johann Bode (1801)
El Pesebre (Praesepe en latín) es quizá uno de los objetos más bonitos de cuántos podemos observar en los cielos cuando el invierno le abre la puerta a la luz de la primavera. Situado en el centro de la débil constelación de Cáncer (Cnc), se trata de un cúmulo abierto especialmente fácil de observar con prismáticos y pequeños telescopios incluso desde la ciudad y a simple vista desde el campo. Charles Messier lo catalogó en su lista de objetos difusos con el número de 44 por lo que podemos encontrarlo con el nombre de M44 en los catálogos y atlas celestes.




LOCALIZACIÓN

Localización de la constelación de Cáncer

El cúmulo se sitúa en la débil constelación de Cáncer, una constelación zodiacal situada entre las brillantes y extensas constelaciones de Géminis y Leo cuya estrella más brillante, Altarf (Beta Cancri), es de magnitud 3,5. La constelación es de difícil localización en cielos contaminados pero podemos encontrarla en el centro de un triángulo isosceles formado por las estrellas Pollux, Procyon y Regulus. El cúmulo por su parte podemos localizarlo casi hacia el centro de una línea imaginaria que uniera Pollux con Regulus. De cualquier forma si hacemos un barrido de esa zona del cielo con nuestros prismáticos los encontraremos sin problemas inmerso en un pequeño trapecio de estrellas poco brillantes.
La constelación de Cáncer con el cúmulo abierto M44 en el centro


Durante esta parte final del invierno y de la primavera la localización del cúmulo resultará más fácil pues el brillante planeta Júpiter nos guiará hacia él. De hecho en el momento en que se escriben estas líneas, el cúmulo se encuentra a 8 grados al noreste del planeta gaseoso, pero llegará a encontrarse a menos de cinco grados a finales del mes de marzo. Aprovechemos la ocasión para guiarnos a traves del planeta si lo observamos desde la ciudad.

Representación de Júpiter y el cúumulo de "El Pesebre" a finales del invierno de 2015


Se da la circunstancia que al estar situado en la eclíptica, tanto la Luna como los planetas lo atraviesan con relativa frecuencia, la última vez fue Marte cuando lo transitó al comienzo del otoño del pasado año 2013.

EL PESEBRE

M44 recibe también el nombre de Cúmulo de La Colmena por la comunidad anglosajona, aunque es más conocido con el nombre de El Pesebre pues, en clara referencia latinizada, se sitúa entre dos estrellas con nombres de asno: Asellus Borealis (Gamma Cnc) y Asellus Australis (Delta Cnc). En la Mitología, según Eratóstenes, estos dos asnos fueron montados por Dionisio y Sileno en su batalla contra los Titanes. El fuerte rebuzno de los animales hizo que los Titanes se asustaran al orilo y se alejaran del lugar de la batalla y como recompensa recibieron estar en el cielo junto al Pesebre. Los árabes, por su parte, lo llamaron Almalaf, "el saco de forraje suspendido al cuello de las bestias", un nombre, indudablemente, menos romántico.

El Pesebre fotografiado desde el centro de Sevilla. Canon 450D + Refractor APO 36mm

De éste cúmulo ya se hace mención hacia el tercer siglo antes de la era cristiana y fue mencionado por el escrito griego Arato denominándolo La Pequeña Neblina. También lo menciona Teofrasto y Plinio y astrónomos insignes como Hiparco y Ptolomeo lo incluyen en sus catálogos. Bayer también lo denomina Neblinum y Galileo lo observó indicando que "La Nebulosa llamada Praesepe no es una única estrella, si no un conjunto de más de 40 estrellas". Recordemos que cualquier prismático o pequeño telescopio que usemos es infinitamente superior al que usara Galileo.

No es de extrañar pues su magnitud conjunta es relativamente alta, 3.7 y ocupa 95 minutos de arco de extensión, es decir tres veces el diámetro de la Luna Llena, área sobre la que se agrupan unas 300 estrellas. M44 es un cúmulo abierto que según las mediciones del satélite Hipparcos, se encuentra situado a unos 577 millones de años luz de nosotros y su edad puede estar comprendida entre los 400 millones de años.

El cúmulo contiene varias estrellas variables de muy corta amplitud (diferencia entre la magnitud máxima y mínima) pertenecientes al grupo  de las llamadas Delta Scuti caracterizadas por rápida variación de brillo en poco tiempo aunque los cambios de brillo son difíciles de registrar visualmente.


OBSERVACIÓN

Indudablemente el mejor instrumento para observar este cúmulo son unos prismáticos. Su gran extensión hace que el reducido campo que nos ofrece el telescopio haga que nos perdamos en el interior del cúmulo sin poder apreciar, en una visión de conjunto, toda su belleza.

La mayoría de las estrellas son de la sexta magnitud muy bien distribuidas que confieren gran uniformidad al cúmulo. Si prestamos atención, y a diferencia de las Pléyades, aquí encontramos muchas estrellas amarillas y blancas y no azules, como vimos en el caso del cúmulo de Tauro, ni tampoco nebulosidad alguna aún en exposiciones fotográficas prolongadas.


Júpiter junto a M44 a finales de febrero. Fotografía, autor
Desde la ciudad con unos pequeños prismáticos podemos observar una decena de estrellas pero dediquemos más tiempo: hay un buen piso de magnitudes formados por estrellas de la octava magnitud que podremos observar si vamos haciendo que nuestros ojos se adapten a la oscuridad. y al cúmulo. Con unos primáticos 15x70 he contado desde el centro de la ciudad 60 estrellas una vez que he acostumbrado mi vista a las condiciones del cielo. Desde el campo, unos prismáticos 7x50 pueden ofrecernos unas 20 estrellas en una primera observación y más de 100 estrellas con un refractor de 120 mm. No he podido contarlas con un reflector de 200mm pues hay un fondo de estrellas de la onceava y doceava magnitud que da una sensación de plenitud y belleza al cúmulo insuperable. En el centro del cúmulo aparecen varias alineaciones triangulares que le dan al cúmulo un encanto especial. En concreto una pareja de triángulos con configuraciones opuestas hacia el centro del cúmulo. 
Durante marzo el cúmulo del Pesebre aparece alto sobre el horizonte una vez que se pone el Sol, a más de cincuenta grados sobre el horizonte con lo cual su observación es bastante asequible. La "vecindad" del planeta Júpiter le va a conferir (desde cielos poco contaminados) una magnífica oportunidad para observarlo y para disfrutar de esta joya del firmamento.