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martes, 5 de noviembre de 2019

Una mirada al Mar de las Crisis


Como me gusta ver a la Luna así. Es una fotografía sin pretensiones pero esta visión me recuerda a aquellos atardeceres después de salir de mi querido instituto. El óvalo que ves en la Luna hacia la mitad es el Mar de las Crisis, mi zona preferida de la Luna. Aquí acabó la fantástica exploración lunar de los años 70.


En agosto de 1976 la sonda soviética "Luna 24" realizó unas excavaciones que llegaron a los dos metros de profundidad para obtener muestras de la tierra lunar que llegaron a la Tierra con éxito. Entretanto, ahí tenemos a este oscuro Mar. Bello y delicado a la vez en nuestra querida Luna. Siempre preciosa.

domingo, 20 de enero de 2019

21 de enero: Un eclipse de Luna para madrugadores



Totalidad del eclipse lunar del 3 de marzo de 2007
En la madrugada del lunes 21 de enero será visible desde Europa, América, África pero no desde Asia y Oceanía un eclipse total de Luna. Durante el fenómeno, la sombra de la Tierra oscurecerá el disco de nuestro satélite durante una hora y dos minutos ofreciendo un maravilloso espectáculo digno de no perdernos. La Luna comenzará a oscurecerse de madrugada, hacia las cuatro de la madrugada ya se irá notando, y así sucesivamente hasta las 6:12 minutos, hora peninsular española, en la que se producirá el máximo del eclipse. Desde ese momento, y hasta el amanecer, la Luna irá volviendo a la normalidad la cual coincidirá con los primeros rayos de Sol.  ¿Será un eclipse oscuro o brillante? ¿Quieres medirlo tú?  ¡Comparte estas mediciones con los niños! Aquí te lo explicamos.

¿QUÉ ES UN ECLIPSE DE LUNA? 

Comencemos por saber qué es un eclipse de Luna, cuántos tipos existen y, por supuesto, cómo se producen.
Un eclipse de Luna es un fenómeno astronómico que se produce debido a la interposición de la Tierra entre la Luna y el Sol cuando los tres cuerpos están alineados o muy cerca de la línea virtual que los uniría. Cuando la Tierra ocupa la posición central, la luz enviada desde el Sol provoca un cono de sombra terrestre cuya proyección se divide en dos partes: la umbra (la zona más oscura) y la penumbra (la zona más clara). 

TIPOS DE ECLIPSES

En función de que zona atraviese la Luna podremos caracterizar diferentes tipos de eclipses:

Eclipse Penumbral: Aquél que se produce cuando la Luna atraviesa la zona de penumbra, ya sea todo el disco lunar (eclipse penumbral total) o parte (eclipse penumbral parcial).

Eclipse Total: La Luna atraviesa completamente la zona de umbra terrestre. Será el caso del eclipse del  que trataremos.

Eclipse Parcial: Una parte del disco lunar atraviesa la zona de umbra y el resto es ocultada por la penumbra.

CONTACTOS

El tiempo total de un eclipse de Luna está dividido en una serie de partes iniciadas por los momentos en que el disco lunar entra o sale de la penumbra y/o umbra. Estos momentos reciben el nombre de contactos. Pasamos a explicar cada uno de estos contactos simulándolos en un gráfico del eclipse que nos ocupa.


P1: (Primer contacto). El disco lunar toca (por su limbo) la penumbra terrestre. Es un momento muy difícil de observar.

U1: (Segundo contacto). El disco lunar toca la umbra terrestre. Comienza el eclipse parcial dejando, a partir de este momento de ocupar la zona penumbral. Este momento es relativamente fácil de observar.

U2: (Tercer contacto). Se inicia la totalidad del eclipse. El borde más externo de la Luna abandona la penumbra quedando el disco completamente en la umbra.

Máximo del Eclipse: Se produce cuando la superficie lunar se sitúa en el punto más cercano al centro de la umbra terrestre. En este momento se producirá la máxima ocultación del disco lunar. Obsérvese que en esta ocasión el centro del disco lunar recorre se aproxima mucho al diámetro de la sombra terrestre lo que conferirá una mayor duración al momento del máximo.

U3: (Cuarto contacto). Acaba de terminar el eclipse total y la Luna invierte los pasos anteriores. El borde más externo del disco lunar abandona la umbra. Este contacto es observable sin dificultad.

U4: (Quinto contacto). La Luna sale de la umbra terrestre y queda inmersa por completo en la penumbra. Acaba la fase parcial del eclipse. No es complicado determinar visualmente este contacto.

P4 (o P2): (Sexto y último contacto).  Fin del eclipse. La Luna sale de la penumbra y, por consiguiente, de todo el cono de sombra proyectado por la Tierra. Como el P1 es difícil de distinguir ese momento en que se produce.

La máxima duración de un eclipse total de Luna se produce cuando el centro de la superficie lunar coincide con el de la umbra terrestre. Entonces, el eclipse lunar puede durar más de seis horas desde el primer contacto hasta el último, aunque este tipo de eclipses son extremadamente raros, en el caso que nos ocupa la duración total será 5 horas y 11 minutos, una hora menos que el eclipse del pasado julio en la que se dio la máxima del siglo De ellas 3 horas y 16 minutos permanecerá la Luna en la zona de umbra. Los tiempos de contacto pueden verse en el diagrama anerior teniendo en cuenta que las horas están expresadas en Tiempo Universal y para el horario peninsular español hay que sumarle una hora (ninguna en Canarias).



Al contrario que los eclipses de Sol, un eclipse lunar puede verse desde una zona geográfica extensa y su duración, como hemos visto, es mucho mayor. Como se ha comentado al principio, el fenómeno será visible en Europa, América, África pero no en l a mayoría de Asia y toda Oceanía.



CÓMO Y QUÉ PODEMOS OBSERVAR

En primer lugar para la observación de un eclipse lunar no es necesario ningún instrumento óptico. A simple vista podemos disfrutar de este gran espectáculo que nos ofrece el cielo nocturno. Pero si queremos apreciar más detalles o hacer algunas observaciones de interés deberemos usar unos simples prismáticos o un telescopio con bajos aumentos.

Si queremos realizar algunas observaciones útiles, estas consisten en medir los tiempos de contacto reseñados anteriormente, el paso de la sombra terrestre por los cráteres y el aspecto y luminosidad de la Luna en el momento del máximo del eclipse.

¿Y para qué sirven estas observaciones? Sirven para calcular el tamaño de la sombra terrestre el cual varía de un eclipse a otro, normalmente un 2 % mayor que lo que debería ser y este valor es usado en los programas y simuladores que confeccionan efemérides de eclipses lunares. La explicación actual a este fenómeno es la aparición de capas de material absorbente en la zona superior de la atmósfera de la Tierra. Esto provocaría que existiese una correlación con las lluvias de meteoros (las cuales alimentan con su material esas mismas capas de la atmósfera) y el tamaño de la sombra. Pero parece ser que dicha correlación, sin alejarse de existir, no es del todo satisfactoria.

Tiempos de Contacto
Para todo ello, como para todas las observaciones astronómicas, debemos tener nuestro reloj sincronizado con señales horarias exactas y en Tiempo Universal. Un magnífico sitio para poner nuestro reloj "en hora" es el que ofrece el Observatorio Astronómico de San Fernando, en concreto en este enlace. Hay que empezar observando desde cinco minutos antes de los tiempos indicados, a ser posible con un pequeño telescopio (con bajos aumentos) o unos prismáticos sobre trípode. El objetivo es medir los cuatro contactos umbrales: U1 a U4. En el U1 estaremos pendientes de que aparece una primera zona oscura en el borde iluminado de la Luna; cuando no quede ningún punto brillante en el disco lunar estaremos presenciando el segundo contacto y de la misma forma, pero en sentido inverso, haremos con el tercer y cuarto contacto.

Paso de la sombra por los cráteres


Consiste en ir tomando los tiempos en los que la sombra terrestre toca el centro de cráteres lunares grandes como Aristarco, Tycho, Copérnico... y, lógicamente, cuando la sombra sale de dicho punto intermedio. Es importante insistir que el objetivo es medir sobre una línea imaginaria que dividiera el cráter en dos en los momentos de inmersión y emersión, no sobre los bordes del cráter (aunque muchos observadores lo incorporan en sus observaciones para precisar más)

La Asociación Americana de Observadores Lunares y Planetarios (ALPO) da una lista de 20 cráteres que pueden ser utilizados para ello y que figuran en el margen izquierdo de este párrafo. Éste enlace puede ayudarnos para la localización de los cráteres o en el mapa que se muestra al final de estas líneas.

Es importante familiarizarnos con la localización de los cráteres. Para ello podríamos ir buscándolo los días previos al eclipse. Además de irnos preparando para la observación del eclipse, aprenderemos nuevas zonas de nuestra vecina la Luna. Aunque aparentemente puede resultar difícil, si elegimos varios cráteres a nuestro antojo y usamos un pequeño telescopio (insisto, con bajos aumentos) podemos realizar un buen trabajo.




Luminosidad de la Luna en la Totalidad: Número de Danjon


Andrei Danjon
Aquel que haya observado un eclipse total de Luna habrá comprobado que, en su máximo, nuestro satélite adquiero un color rojizo-anaranjado. Los que han observado más de un eclipse total de Luna, habrán comprobado que esa coloración no es la misma en todos los eclipses. El color roijzo que adquiere la Luna cuando se encuentra totalmente eclipsada por la umbra terrestre se debe a la refracción de nuestra atmósfera.

Al tratarse de un efecto atmosférico depende de lo limpia que estén las capas altas de nuestra atmósfera y de las condiciones en que ésta se encuentre en los lugares geográficos en los que la luz roja se refracta en el  amanecer o en el ocaso.

A finales del primer cuarto del siglo XX, el astrónomo francés André-Louis Danjon (1890-1967) ideó una escala para medir el "brillo" de la Tierra en los eclipses totales de Luna muy usada por los aficionados y profesionales y que trata de cuantificar de alguna forma lo que observamos en la totalidad del eclipse. En virtud de las apreciaciones cromáticas que hagamos, asignaremos un número simbolizado por la letra L y que se determina entre el 0 y el 4 aunque pueden usarse grados medios como 1.5, 2.5, etc.. Estas mediciones se suelen realizar a simple vista, sin la ayuda de instrumental, aunque mediciones con prismáticos o pequeños telescopios son bien recibidas. La escala de Danjon, como se le denomina, es la siguiente:






Sistemas nubosos amplios, grandes acumulaciones de polvo en suspensión, especialmente procedente de volcanes, harán que el grado de Danjon varíe de un eclipse hacia otro. La erupción del volcán Pinatubo a mediados de 1991 parece ser que fue la responsable del oscuro eclipse producido en diciembre de 1992. Más característico fue la oscuridad del eclipse lunar del 16 de junio de 1816 donde la Luna prácticamente desapareció por completo como consecuencia de la extraordinaria erupción del volcán Támbora un año antes. Otros estudios también indican la posibilidad de cierta correlación entre la oscuridad del eclipse y la actividad solar.

En el eclipse lunar de septiembre de 2015, mi medición para el grado de Danjon fue de 1.5 (se corresponde con la imagen que figura en el apartado de fotografía en este post) y el del pasado julio, grado 2.

Precísamente a través de las redes sociales, queremos que observes con nosotros el grado de oscuridad del eclipse. A través de la página que este blog dispone en Facebook, https://www.facebook.com/elojoenelcielo/, queremos que nos escribas y nos indiques que número le das en la escala Danjon así como un comentario sobre el mismo. Para ello tendremos que observar la Luna en su fase de totalidad. Sólo tendrás que escribir el número, la hora, y tu apreciación. Anímate, imprime la tabla y las fotografías de las "lunas" con los números y participa.

¿Y AHORA QUÉ HAGO CON LAS OBSERVACIONES?

Los tiempos de contacto del eclipse así como los de los cráteres explicados anteriormente pueden ser de utilidad si se envía a un lugar que procese esos datos correctamente. Anteriormente hemos mencionado a la Asociación Americana de Observadores Lunares y Planetarios (ALPO), pues bien, a través de su sección de Eclipses ofrece la oportunidad de enviar los datos a su coordinador, Mike Reynolds, a través de una hoja de reporte en pdf prácticamente autoexplicativa (en inglés) en la que podremos poner todos los datos que hemos observado.

Este es un ejemplo de donde enviar nuestras observaciones. También podremos ponernos en contacto con el investigador el Dr. Richard A. Keen al que podemos enviarle el grado de Danjon observado en este eclipse. Y por supuesto, el blog está a vuestra disposición para compartir esas observaciones.



FOTOGRAFIAR EL ECLIPSE

Eclipse de septiembre de 2015
Algo que sin duda nos llenará de satisfacción es disponer de una secuencia fotográfica del desarrollo del eclipse completo. No es difícil conseguirla, no necesitamos lugares oscuros para ello ni es obligatorio el uso de un telescopio (aunque su uso proporcionará mejores imágenes). Vamos a centrarnos en la fotografía del eclipse con una cámara reflex normal y, si es con un teleobjetivo, aún mejor.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que necesitamos un trípode sobre el que situar la cámara y un cable disparador para activarla. Son dos elementos de los que no podemos prescindir. Si no usamos teleobjetivo yo aconsejo buscar un encuadre bonito sobre el que aparezca la Luna eclipsada en cada uno de los momentos,: árboles, montañas, monumentos, zonas nubosas... Si tenemos teleobjetivo apuntar directamente a nuestro satélite.

Lo más importante ahora es acertar con los tiempos de exposición y la ISO. Como experiencia personal suelo usar una ISO de 400 (o incluso 800) pues si uso sensibilidades menores puedo obtener la imagen de la Luna movida en los instantes cercanos a la totalidad, cuando la imagen necesite de mayor exposición. No tengo muy claro si realmente los tiempos de exposición que aparecen en algunas tablas de algunas publicaciones aciertan. Normalmente uso el siguiente sistema, algo simple pero que me da buenos resultados: En intervalos de unos 5-6 minutos, voy aplicando distintas exposiciones pues la luminosidad lunar va a ser muy variable, y luego me voy quedando con la mejor. Indudablemente esa un sistema personal basado en la prueba y el error pero a la larga suele dar buenos resultados. Pero, insisto, dada la variabilidad de la imagen lunar de un eclipse a otro, al menos en mi caso, no he encontrado otro sistema más práctico.


PRÓXIMOS ECLIPSES LUNARES

El próximo eclipse que podrá observarse íntegramente será también en la madrugada, esta vez  del 16 de mayo del año 2022. De manera que, como he comentado al principio, vale la pena hacer el esfuerzo y compartir nuestras observaciones. ¡Queda mucho tiempo para el próximo!

sábado, 15 de diciembre de 2018

Siempre la Luna



Era diciembre y yo podría tener 16 años. No creo que tuviese más. Tenía un pequeño telescopio, casi de juguete, con el que observaba todo lo que podía desde una azotea con olor a musgo, humedad y frío. Era temprano pero el Sol ya se había puesto y la Luna se veía sobre un fondo de finas nubes y azul oscuro, azul Navidad, que bonito color. Hoy estaba sentado, me he asomado a la ventana y ahí estaba, al Sur, ni alta ni baja sobre el horizonte. Estaba y me recordó buenos momentos y a buenas personas de aquellos diciembres distintos en el cielo y en la tierra. Siempre la Luna.


miércoles, 25 de julio de 2018

27 de julio: el eclipse de Luna más largo del siglo.


Totalidad del eclipse lunar del 3 de marzo de 2007
En la tarde del próximo viernes 27 de julio será visible desde Europa, América del Sur, África, Asia y Oceanía un eclipse total de Luna. Durante el fenómeno, la sombra de la Tierra oscurecerá el disco de nuestro satélite durante una hora y cuarenta y tres minutos, ofreciendo un maravilloso espectáculo digno de no perdernos. Será el eclipse más largo del siglo XXI. Desde España, la Luna saldrá muy oscurecida por el horizonte sureste (el contrario de donde se pone el Sol) y casi en el momento máximo del eclipse. A 6 grados al Sur de nuestro satélite (12 veces el diámetro de la Luna Llena) tendremos a un fulgurante planeta Marte muy cercano a nuestro planeta. ¿Será un eclipse oscuro o brillante? ¿Quieres medirlo tú?  ¡Comparte estas mediciones con los niños! Aquí te lo explicamos.

¿QUÉ ES UN ECLIPSE DE LUNA? 

Comencemos por saber qué es un eclipse de Luna, cuántos tipos existen y, por supuesto, cómo se producen.

Un eclipse de Luna es un fenómeno astronómico que se produce debido a la interposición de la Tierra entre la Luna y el Sol cuando los tres cuerpos están alineados o muy cerca de la línea virtual que los uniría. Cuando la Tierra ocupa la posición central, la luz enviada desde el Sol provoca un cono de sombra terrestre cuya proyección se divide en dos partes: la umbra (la zona más oscura) y la penumbra (la zona más clara). 

TIPOS DE ECLIPSES

En función de que zona atraviese la Luna podremos caracterizar diferentes tipos de eclipses:

Eclipse Penumbral: Aquél que se produce cuando la Luna atraviesa la zona de penumbra, ya sea todo el disco lunar (eclipse penumbral total) o parte (eclipse penumbral parcial).

Eclipse Total: La Luna atraviesa completamente la zona de umbra terrestre. Será el caso del eclipse del 27 de julio que trataremos.

Eclipse Parcial: Una parte del disco lunar atraviesa la zona de umbra y el resto es ocultada por la penumbra.


CONTACTOS

El tiempo total de un eclipse de Luna está dividido en una serie de partes iniciadas por los momentos en que el disco lunar entra o sale de la penumbra y/o umbra. Estos momentos reciben el nombre de contactos. Pasamos a explicar cada uno de estos contactos simulándolos en un gráfico del eclipse que nos ocupa.

Representación del próximo eclipse lunar del 27 de julio


P1: (Primer contacto). El disco lunar toca (por su limbo) la penumbra terrestre. Es un momento muy difícil de observar.

U1: (Segundo contacto). El disco lunar toca la umbra terrestre. Comienza el eclipse parcial dejando, a partir de este momento de ocupar la zona penumbral. Este momento es relativamente fácil de observar.

U2: (Tercer contacto). Se inicia la totalidad del eclipse. El borde más externo de la Luna abandona la penumbra quedando el disco completamente en la umbra.

Máximo del Eclipse: Se produce cuando la superficie lunar se sitúa en el punto más cercano al centro de la umbra terrestre. En este momento se producirá la máxima ocultación del disco lunar. Obsérvese que en esta ocasión el centro del disco lunar recorre se aproxima mucho al diámetro de la sombra terrestre lo que conferirá una mayor duración al momento del máximo.

U3: (Cuarto contacto). Acaba de terminar el eclipse total y la Luna invierte los pasos anteriores. El borde más externo del disco lunar abandona la umbra. Este contacto es observable sin dificultad.

U4: (Quinto contacto). La Luna sale de la umbra terrestre y queda inmersa por completo en la penumbra. Acaba la fase parcial del eclipse. No es complicado determinar visualmente este contacto.

P4 (o P2): (Sexto y último contacto).  Fin del eclipse. La Luna sale de la penumbra y, por consiguiente, de todo el cono de sombra proyectado por la Tierra. Como el P1 es difícil de distinguir ese momento en que se produce.

La máxima duración de un eclipse total de Luna se produce cuando el centro de la superficie lunar coincide con el de la umbra terrestre. Entonces, el eclipse lunar puede durar más de seis horas desde el primer contacto hasta el último, aunque este tipo de eclipses son extremadamente raros, en el caso que nos ocupa la duración total será excepcional teniendo el eclipse una duración de de 6 horas y 14 minutos, ¡la máxima del siglo! De ellas 3 horas y 55 minutos permanecerá la Luna en la zona de umbra. Veamos los tiempos de contacto. Recordemos que las horas están expresadas en Tiempo Universal y para el horario peninsular español hay que sumarle dos horas (una sólo en Canarias).




Al contrario que los eclipses de Sol, un eclipse lunar puede verse desde una zona geográfica extensa y su duración, como hemos visto, es mucho mayor. Como se ha comentado al principio, el fenómeno será visible en Europa, América del Sur, África, Asia y parte de Oceanía.

Zona geográfica (tonos claros) donde el eclipse resultará visible



CÓMO Y QUÉ PODEMOS OBSERVAR

En primer lugar para la observación de un eclipse lunar no es necesario ningún instrumento óptico. A simple vista podemos disfrutar de este gran espectáculo que nos ofrece el cielo nocturno. Pero si queremos apreciar más detalles o hacer algunas observaciones de interés deberemos usar unos simples prismáticos o un telescopio con bajos aumentos.

Si queremos realizar algunas observaciones útiles, estas consisten en medir los tiempos de contacto reseñados anteriormente, el paso de la sombra terrestre por los cráteres y el aspecto y luminosidad de la Luna en el momento del máximo del eclipse.

¿Y para qué sirven estas observaciones? Sirven para calcular el tamaño de la sombra terrestre el cual varía de un eclipse a otro, normalmente un 2 % mayor que lo que debería ser y este valor es usado en los programas y simuladores que confeccionan efemérides de eclipses lunares. La explicación actual a este fenómeno es la aparición de capas de material absorbente en la zona superior de la atmósfera de la Tierra. Esto provocaría que existiese una correlación con las lluvias de meteoros (las cuales alimentan con su material esas mismas capas de la atmósfera) y el tamaño de la sombra. Pero parece ser que dicha correlación, sin alejarse de existir, no es del todo satisfactoria.

Tiempos de Contacto

Paratodo ello, como para todas las observaciones astronómicas, debemos tener nuestro reloj sincronizado con señales horarias exactas y en Tiempo Universal. Un magnífico sitio para poner nuestro reloj "en hora" es el que ofrece el Observatorio Astronómico de San Fernando, en concreto en este enlace. Hay que empezar observando desde cinco minutos antes de los tiempos indicados, a ser posible con un pequeño telescopio (con bajos aumentos) o unos prismáticos sobre trípode. El objetivo es medir los cuatro contactos umbrales: U1 a U4. En el U1 estaremos pendientes de que aparece una primera zona oscura en el borde iluminado de la Luna; cuando no quede ningún punto brillante en el disco lunar estaremos presenciando el segundo contacto y de la misma forma, pero en sentido inverso, haremos con el tercer y cuarto contacto.


Paso de la sombra por los cráteres


Consiste en ir tomando los tiempos en los que la sombra terrestre toca el centro de cráteres lunares grandes como Aristarco, Tycho, Copérnico... y, lógicamente, cuando la sombra sale de dicho punto intermedio. Es importante insistir que el objetivo es medir sobre una línea imaginaria que dividiera el cráter en dos en los momentos de inmersión y emersión, no sobre los bordes del cráter (aunque muchos observadores lo incorporan en sus observaciones para precisar más)

La Asociación Americana de Observadores Lunares y Planetarios (ALPO) da una lista de 20 cráteres que pueden ser utilizados para ello y que figuran en el margen izquierdo de este párrafo. Éste enlace puede ayudarnos para la localización de los cráteres o en el mapa que se muestra al final de estas líneas.

Es importante familiarizarnos con la localización de los cráteres. Para ello podríamos ir buscándolo los días previos al eclipse. Además de irnos preparando para la observación del eclipse, aprenderemos nuevas zonas de nuestra vecina la Luna. Aunque aparentemente puede resultar difícil, si elegimos varios cráteres a nuestro antojo y usamos un pequeño telescopio (insisto, con bajos aumentos) podemos realizar un buen trabajo.




Luminosidad de la Luna en la Totalidad: Número de Danjon


Andrei Danjon
Aquel que haya observado un eclipse total de Luna habrá comprobado que, en su máximo, nuestro satélite adquiero un color rojizo-anaranjado. Los que han observado más de un eclipse total de Luna, habrán comprobado que esa coloración no es la misma en todos los eclipses. El color roijzo que adquiere la Luna cuando se encuentra totalmente eclipsada por la umbra terrestre se debe a la refracción de nuestra atmósfera.

Al tratarse de un efecto atmosférico depende de lo limpia que estén las capas altas de nuestra atmósfera y de las condiciones en que ésta se encuentre en los lugares geográficos en los que la luz roja se refracta en el  amanecer o en el ocaso.

A finales del primer cuarto del siglo XX, el astrónomo francés André-Louis Danjon (1890-1967) ideó una escala para medir el "brillo" de la Tierra en los eclipses totales de Luna muy usada por los aficionados y profesionales y que trata de cuantificar de alguna forma lo que observamos en la totalidad del eclipse. En virtud de las apreciaciones cromáticas que hagamos, asignaremos un número simbolizado por la letra L y que se determina entre el 0 y el 4 aunque pueden usarse grados medios como 1.5, 2.5, etc.. Estas mediciones se suelen realizar a simple vista, sin la ayuda de instrumental, aunque mediciones con prismáticos o pequeños telescopios son bien recibidas. La escala de Danjon, como se le denomina, es la siguiente:






Sistemas nubosos amplios, grandes acumulaciones de polvo en suspensión, especialmente procedente de volcanes, harán que el grado de Danjon varíe de un eclipse hacia otro. La erupción del volcán Pinatubo a mediados de 1991 parece ser que fue la responsable del oscuro eclipse producido en diciembre de 1992. Más característico fue la oscuridad del eclipse lunar del 16 de junio de 1816 donde la Luna prácticamente desapareció por completo como consecuencia de la extraordinaria erupción del volcán Támbora un año antes. Otros estudios también indican la posibilidad de cierta correlación entre la oscuridad del eclipse y la actividad solar.

En el eclipse lunar de septiembre de 2015, mi medición para el grado de Danjon fue de 1.5 y se corresponde con la imagen que figura en el apartado de fotografía en este post.

Precísamente a través de las redes sociales, queremos que observes con nosotros el grado de oscuridad del eclipse. A través de la página que este blog dispone en Facebook, https://www.facebook.com/elojoenelcielo/, queremos que nos escribas y nos indiques que número le das en la escala Danjon así como un comentario sobre el mismo. Para ello tendremos que observar la Luna en su fase de totalidad, pero como quiera que, desde España, la Luna aún estará muy baja, mi recomendación es esperar unos minutos a que el cielo esté oscuro, hacia las 20h45 TU o 22h45 hora peninsular española. Sólo tendrás que escribir el número, la hora, y tu apreciación. Anímate, imprime la tabla y las fotografías de las "lunas" con los números y haz que los niños participen en ella. Abrirle la Ciencia a los niños es toda una garantía.


¿Y AHORA QUÉ HAGO CON LAS OBSERVACIONES?

Los tiempos de contacto del eclipse así como los de los cráteres explicados anteriormente pueden ser de utilidad si se envía a un lugar que procese esos datos correctamente. Anteriormente hemos mencionado a la Asociación Americana de Observadores Lunares y Planetarios (ALPO), pues bien, a través de su sección de Eclipses ofrece la oportunidad de enviar los datos a su coordinador, Mike Reynolds, a través de una hoja de reporte en pdf prácticamente autoexplicativa (en inglés) en la que podremos poner todos los datos que hemos observado.

Este es un ejemplo de donde enviar nuestras observaciones. También podremos ponernos en contacto con el investigador el Dr. Richard A. Keen al que podemos enviarle el grado de Danjon observado en este eclipse. Y por supuesto, el blog está a vuestra disposición para compartir esas observaciones.



FOTOGRAFIAR EL ECLIPSE

Eclipse de septiembre de 2015
Algo que sin duda nos llenará de satisfacción es disponer de una secuencia fotográfica del desarrollo del eclipse completo. No es difícil conseguirla, no necesitamos lugares oscuros para ello ni es obligatorio el uso de un telescopio (aunque su uso proporcionará mejores imágenes). Vamos a centrarnos en la fotografía del eclipse con una cámara reflex normal y, si es con un teleobjetivo, aún mejor.

Lo primero que debemos tener en cuenta es que necesitamos un trípode sobre el que situar la cámara y un cable disparador para activarla. Son dos elementos de los que no podemos prescindir. Si no usamos teleobjetivo yo aconsejo buscar un encuadre bonito sobre el que aparezca la Luna eclipsada en cada uno de los momentos,: árboles, montañas, monumentos, zonas nubosas... Si tenemos teleobjetivo apuntar directamente a nuestro satélite.

Lo más importante ahora es acertar con los tiempos de exposición y la ISO. Como experiencia personal suelo usar una ISO de 400 (o incluso 800) pues si uso sensibilidades menores puedo obtener la imagen de la Luna movida en los instantes cercanos a la totalidad, cuando la imagen necesite de mayor exposición. No tengo muy claro si realmente los tiempos de exposición que aparecen en algunas tablas de algunas publicaciones aciertan. Normalmente uso el siguiente sistema, algo simple pero que me da buenos resultados: En intervalos de unos 5-6 minutos, voy aplicando distintas exposiciones pues la luminosidad lunar va a ser muy variable, y luego me voy quedando con la mejor. Indudablemente esa un sistema personal basado en la prueba y el error pero a la larga suele dar buenos resultados. Pero, insisto, dada la variabilidad de la imagen lunar de un eclipse a otro, al menos en mi caso, no he encontrado otro sistema más práctico.


PRÓXIMOS ECLIPSES LUNARES

Al amanecer del 21 de enero de 2019 ocurrirá otro y no podrá observarse integramente pues la totalidad casi coincidirá con el amanecer. Tendremos que esperar a la madrugada del 16 de mayo del año 2022 para poder disfrutar de un eclipse total de Luna en toda su plenitud. De manera que, como he comentado al principio, vale la pena hacer el esfuerzo y compartir nuestras observaciones. ¡Queda mucho tiempo para el próximo!




martes, 30 de enero de 2018

Luna Azul, Superluna, Luna de Sangre...simplemente Luna Llena



Anoche recibí un mensaje de una amiga y seguidora del blog acerca de la expectación creada por los medios informativos marcando adjetivos a la Luna con cierto cariz sensacionalista. Mañana miércoles, 31 de enero, tendremos  ¿Luna Azul, Superluna, Luna de Sangre?. Tendremos una Luna Llena preciosa, sin más y, eso sí, un Eclipse de Luna que lamentablemente no observaremos desde nuestras latitudes.  Pero aunque no veremos más que una espléndida Luna Llena y el resto sea fruto del más puro sensacionalismo, al menos, desde mi punto de vista, muchas personas se asomarán a su ventana y observarán la Luna y quien sabe si entre ellas a alguna que otra le sirve esto para adentrarse en el fascinante mundo de la observación del Universo. ¡Ojalá! Eso si, recuerda, mañana una espléndida Luna Llena, sin más.


SUPERLUNA

Superluna de noviembre de 2016 fotografiada entre árboles tomada por el autor

Este término es usado cuando coincide la Luna Llena con el mayor acercamiento de la misma a la Tierra. La explicación no tiene más relevancia (que no es poca) que el hecho de que, como los demás cuerpos del Sistema Solar, la Luna orbita a la Tierra siguiendo una trayectoria elíptica. El término fue usado por primera vez por un astrólogo, Richard Noile, en 1979. ¡Un astrólogo no es un astrónomo! El primero es una persona que cree que los astros influyen sobre el comportamiento de las personas y además gana dinero merced a sus seguidores pero sin ninguna validez científica. Un astrónomo estudia los astros siguiendo la metodología propia de la Ciencia. En una "Superluna", debido a la cercanía, la Luna puede llegar a verse hasta un 14% mayor y ligerisimamente más brillante (en el caso óptimo de noviembre de 2016, otra cosa es que esos incrementos que parecen llamativos, no sean tan perceptibles por la vista humana. En lo único que podría afectar sería en las mareas. Como la fuerza de la marea es inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que separa la Tierra y la Luna, al estar más cerca la Luna, la fuerza de las mareas será algo mayor y de hecho esas mareas son conocidas como "mareas de perigeo".

LUNA AZUL

No, lo siento. No vamos a ver ninguna Luna con color azul. Cuando en un mismo mes acontecen dos Lunas Llenas, la segunda recibe este nombre. Por ejemplo, este año la primera Luna Llena fue el día 2 de enero y la segunda es el día 31, de modo que esta segunda recibe este curioso apelativo. El nombre de Luna Azul, (Blue Moon en inglés), procede del término anglosajón belewe que quedó transformada en blew y de ahí pasó a blue (azul en inglés), una palabra que hacía referencia al desfase entre el período de fases lunares (29.5 días) y el mes (month en inglés, de raíz moon, Luna) de 31 días. Estos meses belewe, que descuadraban a antiguos medievales por esa diferencia de calendario gregoriano (cristiano romano), eran conocidos como meses traidores.

LUNA DE SANGRE

Fotografía del Eclipse de Luna de Sep2015 (Autor)
Aquí ya si que se riza el rizo. De sangre, ahí es nada. El nombre, de origen bíblico, hace clara referencia al color que suele tomar la Luna durante la fase de totalidad de los eclipses de Luna pero no hay más. Y no siempre en la totalidad existe un color tan rojizo... De cualquier forma, como he dicho en la cabecera, el eclipse de Luna no será visible desde nuestras latitudes de modo que, eso sí, nos perderemos el espectáculo.











EL ECLIPSE DE LUNA

Zona de visibilidad del eclipse de Luna del 31 de enero de 2018

Esto sí, ya es Ciencia. Mañana día 31 de enero podrá observarse un eclipse de Luna desde será visible totalmente desde las zonas más claras del mapa superior y parcialmente desde las zonas gris claro. Las zonas oscuras, como por ejemplo España, serán aquellas desde donde NO podremos observarlo pues será de día. Tendremos que esperar a finales del mes de julio para poder gozar del, ese sí, verdadero espectáculo que nos muestra la Luna Llena.

Horarios y fases del eclipse


Por cierto si algún lector que sea afortunado de vivir en esos lugares desde donde podrá observar el eclipse puede consultar un post que escribí hace un tiempo y perfectamente aplicable al eclipse de mañana aquí.

De modo que, NO, no vamos a ver ni una inmensa Luna, ni de color azul y menos con sangre. Lo que disfrutaremos será de una preciosa Luna Llena como hacermos cada mes, así que Pilar Gómez, espero que el post sirva para aclarar algunas dudas y por supuesto que disfrutes la magnífica visión que siempre nos ofrece nuestro satélite.

Eso sí, si yo me tuviera que quedar con algún adjetivo para la Luna emplearía el de Luna de Miel, pero tal y como lo cantaba la genial Gloria Lasso...



"Nunca sabré como tu alma ha encendido mi noche..."

miércoles, 8 de febrero de 2017

10 de febrero: Eclipse Penumbral de Luna



Durante la noche del viernes día 10 de febrero y la madrugada del sábado día 11 tendremos la oportunidad de observar un eclipse penumbral de Luna. Si bien es cierto que no es un fenómeno tan destacado como un eclipse total (yo diría que incluso parcial) no deja de tener su encanto el hecho de que podamos ver el disco lunar un poco oscurecido durante unos minutos. Eso sí, para eso tendremos que acostarnos algo tarde pues el máximo se dará a las 1h44m hora peninsular española (00h44 TU).


¿QUÉ ES UN ECLIPSE DE LUNA? 


Comencemos por saber qué es un eclipse de Luna, cuántos tipos existen y, por supuesto, cómo se producen.
Un eclipse de Luna es un fenómeno astronómico que se produce debido a la interposición de la Tierra entre la Luna y el Sol cuando los tres cuerpos están alineados o muy cerca de la línea virtual que los uniría. Cuando la Tierra ocupa la posición central, la luz enviada desde el Sol provoca un cono de sombra terrestre cuya proyección se divide en dos partes: la umbra (la zona más oscura) y la penumbra (la zona más clara). 



TIPOS DE ECLIPSES


En función de que zona atraviese la Luna podremos ver diferentes tipos de eclipses:

Eclipse Penumbral: Aquél que se produce cuando la Luna atraviesa la zona de penumbra, ya sea todo el disco lunar (eclipse penumbral total) o parte (eclipse penumbral parcial).

Eclipse Total: La Luna atraviesa completamente la zona de umbra terrestre. Será el caso del eclipse del 28 de septiembre.

Eclipse Parcial: Una parte del disco lunar atraviesa la zona de umbra y el resto es ocultada por la penumbra.

En nuestro caso lo que vamos a observar es un eclipse penumbral total y lo que observaremos será un ligero oscurecimiento del disco lunar.



EL ECLIPSE PENUMBRAL DEL DÍA 10

Magnífica fotografía de Paco Bellido durante el eclipse penumbral del pasado 16 de septiembre

La penumbra de la Tierra oscurecerá el disco lunar un 99%, es decir casi completamente. El eclipse  será visible en toda Europa, toda África, la zona occidental de Asia y la oriental de América. Comenzará a las 22h44m Tiempo Universal (una hora más en la península ibérica y la misma hora en las Islas Canarias), alcanzará su máximo a las 00h44m TU (01h44 hora peninsular española) y acabará hacia las 02h43 TU. 

Lo que iremos observando será un oscurecimiento paulatino del disco lunar. Tenemos que tener en cuenta que en ningún momento tan destacado como cuando se produce un eclipse total de Luna. Llegado el máximo será el momento donde podamos observar y fotografiar mejor el oscurecimiento. Esperemos que las condiciones meteorológicas sean propicias. ¡Buena observación!




sábado, 28 de enero de 2017

La Luz Cenicienta

La Luna creciente atravesando el cúmulo de las Hyades en Tauro en abril de 2016

Es indudable que una de las imágenes más bonitas que podemos ver en el cielo es la de la Luna solamente iluminada por un débil creciente pero mostrándonos el resto de su disco con un característico color gris. Ese color ceniza que vemos en el disco lunar se debe a que la Luna refleja la luz recibida de nuestro planeta después de que los rayos de luz procedentes del Sol incidan sobre nuestro planeta. Esa luz la conocemos como luz cenicienta (por el color ceniza) y parece como si la Luna nos anticipara todo lo que nos mostrará en los días siguientes.

El doble reflejo que causa la luz cenicienta


Luna menguante desde la ciudad
La luz cenicienta se observa en los primeros (2-3 días) y en los últimos días de la lunación, poco tiempo después del atardecer o del amanecer.  Es decir varios días antes o después de la Luna Nueva. Cuanto más temprana o tardía sea la lunación (cuanto menor sea la parte iluminada) más espectacular se mostrará. Si lo observamos al atardecer (fase creciente) la Luna se situará sobre el horizonte oeste y si la observamos antes del atardecer (fase menguante) la veremos sobre el horizonte este. Pero hay que tener presente que será visible durante un período pequeño de tiempo, una hora más o menos. Para su observación solo se requieren nuestros ojos pero la visión de la Luna con unos prismáticos o un pequeño telescopio es realmente maravillosa. Con independencia de lo que podemos ver en el terminador lunar, es decir el lugar que separa la zona iluminada de la oscura y donde se disfruta verdaderamente de la orografía lunar, podremos distinguir mares, cadenas montañosas, cráteres y otras formaciones lunares bastante interesantes.

La luz cenicienta en la Luna sería comparable a cuando los paisajes de la Tierra son iluminados al estar la Luna en su fase Llena. De hecho, desde la Luna se verá una Tierra casi "Llena". Debido al efecto de rotación de la Tierra, nuestro planeta visto desde la Luna crece a la vez que la Luna decrece cuando la observamos nosotros. Por tanto cuando la Luna está en sus primeros días de su ciclo la Tierra está casi en la fase llena observada desde la superficie de nuestro satélite. Eso sí, ¡casi 3.7 veces más grande que como vemos la Luna aquí!



Luz Cenicienta de Leonardo
La explicación de este fenómeno óptico no llegó hasta el siglo XV. Se creía que esa luz podría provenir de la misma Luna o bien un reflejo de la luz solar, incluso se planteó que era luz reflejada del vecino planeta Venus. El primero que dio una explicación correcta sobre la luz cenicienta fue el teólogo y filósofo alemán Nicolás de Cusa (1401-1464) y posteriormente el genial Leonardo da Vinci (1452-1519).

Este último dio la explicación en el Codex Leicester hacia 1510. Leonardo pensaba que la Luna tenía atmósfera y océanos repletos de agua pero sugirió, correctamente, que esa luz provenía de la Tierra aunque, eso sí, pensaba que el mayor reflejo procedía de los océanos terrestres, algo que hoy sabemos que no es cierto.




Una débil Luna creciente y Venus. Febrero 2015

La razón entre la cantidad de radiación que un cuerpo refleja respecto a la que incide sobre él se llama Albedo. Esta magnitud está entre los valores 0 (no refleja nada) y 1 (lo refleja todo). El albedo medio de nuestro planeta es de 0.39, el de Mercurio es de solo 0.06 y el de Venus de 0.70. El cuerpo del Sistema Solar que mayor albedo tiene es el satélite de Saturno llamado Encelado con un albedo de 0.98. El albedo de la Tierra depende de la situación atmosférica, geológica o estacional. Alcanza sus cotas máximas cuando la luz solar se refleja en los continentes, esto se produce cuando la Luna se encuentra en la fase menguante (es decir visible antes del amanecer). Si tenemos en cuenta que la mayor masa continental se sitúa en el hemisferio norte y que la mayor cantidad de luz se recibe en esta zona en la estación primaveral, entonces las mejores luces cenicientas serán las que podamos ver en los amaneceres primaverales.

La Luna, Venus y Júpiter en agosto de 2014. Esta imagen ilustra la portada del blog

Para fotografiar la luz cenicienta recordemos que hay que hacer una exposición un poco más larga de lo habitual para la Luna. Yo suelo emplear 1 segundo de exposición con un teleobjetivo de 135 mm e ISO800. La zona iluminada de la Luna quedará sobrexpuesta pero la luz cenicienta saldrá bastante bien. Como siempre, dependiendo del equipo que tenga cada uno, es conveniente hacer distintas fotografías con distintas variaciones hasta que consigamos una fotografía para nuestro albúm personal.

Para el 2017, los días en los que la Luna se encontrará en su fase Nueva son los que se expresan en la tabla que se expone a continuación. Recordemos que deberemos estar pendientes unos días antes (al amanecer) y unos días después (al atardecer) para poder observar la luz cenicienta.