miércoles, 10 de junio de 2015

Venus paseando por el Pesebre



Desde hoy día 10 y durante algo más de una semana, vamos a poder disfrutar, en el  horizonte oeste, de un acercamiento aparente entre el planeta Venus y el brillante y extenso cúmulo abierto M44, el conocido como el Pesebre.

Aconsejo preparar las cámaras fotográficas y con la ayuda de la anterior entrada Fotografiar el Cielo sin Seguimiento y realizar algunas imágenes de este bonito acercamiento. Os invito además a publicarlas en la página del blog en facebook El Ojo en el Cielo. Particularmente todas las que vaya obteniendo las iré publicando en esta entrada. La situación de ambos cuerpos celestes a la que hago referencia se sitúa en el cielo durante los próximos días a las 20h45 Tiempo Universal, 22h45 Hora Local Peninsular española.


Júpiter, Venus y M44 al anochecer del día 10

Comencemos por una toma de contacto general en el horizonte oeste el día 10 de junio. Observamos como el punto más brillante del cielo es Venus alzado unos 22º sobre el horizonte oeste. Júpiter se encuentra a unos 13º al noroeste de Venus. Finalmente, y si usamos unos pequeños prismáticos, podremos ver al cúmulo abierto M44 (del que hablamos en esta entrada). En esta noche el cúmulo está separado ya solo 2.5º grados del planeta Venus, también en dirección noroeste.

En los días siguientes la distancia media entre el cúmulo abierto y el planeta Venus se resume en la siguiente tabla. También se muestra, como referencia la distancia entre Venus y Júpiter que tendrá un bellísimo acercamiento aparente el próximo día 30 de junio.




En la siguiente imagen, el círculo blanco es el planeta Venus que atravesará, en la noche del día 13 de junio al cúmulo de El Pesebre.


¡Saquemos la cámara y obtengamos una otro magnífico cuadro en la oscuridad que nos ofrece el Universo!

Imágenes

15 Imágenes sumadas de 4 segundos cada una de Venus junto a M44 - 13 de junio




domingo, 7 de junio de 2015

Fotografía Básica del Cielo sin Seguimiento

Aunque desde la ciudad es complicado obtener imágenes fotográficas de calidad debido a la contaminación lumínica, no por ello debemos abandonar la idea de hacer tomas del cielo. Con ayuda de algunos "trucos" podremos obtener buenas fotografías y además podremos ponerla en práctica si algún día podemos disfrutar de cielos limpios. En cualquiera de los dos casos, fotografiemos el cielo desde la ciudad o el campo, es conveniente aprovechar una noche en la que la luz de la Luna no nos moleste, o esperar a que nuestro satélite se oculte tras el horizonte. (De la fotografía de la Luna ya hablaremos más adelante).Veamos primero como podemos hacer las fotografías sin seguimiento de la rotación terrestre.

¿QUÉ MATERIAL NECESITAMOS?

Para realizar fotografías simples del cielo no necesitamos mucho, aunque sí que hay que disponer de una serie de elementos básicos. Si disponemos de una cámara réflex, un trípode y un cable disparador, podemos comenzar a hacer nuestros primeros pinitos en astrofotografía.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que al fotografiar el cielo tendremos que usar tiempos de exposición elevados y/o aumentar la sensibilidad. Hoy día las cámaras digitales réflex (DLSR) se adaptan de una manera magnífica a estas exigencias. Tenemos que tener en cuenta que las estrellas no se mantienen “quietas” y giran según la rotación terrestre por lo cual no haremos ese seguimiento de la rotación y, si nos pasamos de tiempo de exposición las estrellas aparecerán en la imagen como trazos. Vamos a seguir unas instrucciones básicas para obtener algunas sencillas fotografías del cielo.



Cámara Reflex. Es fundamental que permita el modo manual, "M", y por consiguiente posibilite modificar los tiempos de exposición y la sensibilidad de la toma. Algo fundamental que debemos hacer es quitar la opción de enfoque automático y pasarlo a manual. Una vez tengamos el enfoque en dicha posición apuntaremos a alguna estrella brillante y trataremos de lograr una imagen lo más puntual posible. En muchas cámaras este punto se obtiene muy cerca de la posición infinito “∞”, y no exactamente ahí, aunque deberemos hacer nuestras comprobaciones hasta conseguir un enfoque adecuado. Si disponemos de una cámara digital es siempre aconsejable usar el formato de imagen RAW olvidándonos de cualquier tipo de compresiones como el  formato JPG. Aunque no quita que podamos hacerla en éste último tipo de ficheros gráficos, el formato RAW nos va a interesar por si queremos hacer un tratamiento digital de las imágenes con programas preparados para ello.

Un objetivo luminoso. Cuanto más luminoso sea más estrellas aparecerán en la imagen. Para fotografiar el cielo como queremos hacerlo ahora, no necesitamos teleobjetivos, con un objetivo de 35 mm y una focal de f/2.8 podemos tener suficiente para fotografiar constelaciones. Básicamente recordaremos que cuanto menor sea el diámetro mayor será el campo que abarcaremos y cuanto menor sea la relación focal mayor luz captaremos. Ya si usamos un teleobjetivo pues mejor que mejor pero recordemos que los trazos estelares se verán más claros y marcados con un tiempo de exposición pequeño.

Un trípode que permita estabilizar la cámara y tenga un cabezal que posibilite movimientos suaves de la misma. Hay que prestar atención  a las noches con mucho viento pues esas deberíamos descartarlas para nuestro primer objetivo básico. Cualquier trípode puede servir pero es aconsejable usar un trípode robusto. Hoy en día las cámaras reflex no pesan demasiado pero si algún día decidimos incorporarle teleobjetivos o mecanismos de seguimiento estelar (como Vixen Polarie) necesitaremos un trípode que aguante bien el peso de todo el conjunto (entre 1.5 y 2 kilogramos)




Un cable disparador. Es esencial para la práctica de la fotografía
astronómica: son baratos y sencillos. Debemos llevarlos siempre encima pues evitará los movimientos y las vibraciones que comunicamos a la cámara cuando se toma la fotografía con la presión del dedo. 

LAS PRIMERA FOTOGRAFÍAS

Una primera prueba podría ser intentar fotografiar una constelación. Hay que tener en cuenta que cuanto más alejado estemos de la estrella Polar menor tiempo de exposición deberemos aplicar. Supongamos un objetivo de 35mm a f/2.8. Podríamos hacer una fotografía de alguna constelación que se sitúe sobre nuestras cabezas y así, de paso, eliminamos luces parásitas.

Podríamos aplicar una sensibilidad (ISO) de 800 con un tiempo de exposición de unos 10-15 segundos. Si la constelación es atravesada por la Vía Láctea, ésta puede llegar aparecer en la imagen fotográfica (aunque desde la ciudad esta opción no es posible) no obstante se apreciará mejor con tiempos de exposición más prolongados. Con ese tiempo de exposición sugerido captaremos las estrellas puntuales y más débiles de las que observamos a simple vista.


Amanecer de las Pléyades (Octubre 2014) - Objetivo 135 mm: 5 segundos de exposición

Podemos aplicar  una generalidad: a medida que nos acercamos a las constelaciones adyacentes a la Osa Menor (al Norte) podremos aumentar los tiempos de exposición sin que las estrellas nos aparezcan como trazos debido al efecto de la rotación terrestre; y a medida que nos alejemos (al Sur) disminuiremos los tiempos. Pero cuando se fotografía desde la ciudad debemos ser muy cautelosos con los tiempos de exposición pues el cielo nos ofrecerá un horrendo color naranja. También el uso de altas ISO ofrecerá mayor "grano" en la imagen y más puntos calientes.


La Polar centrada en la imagen y rotación terrestre
Una fotografía clásica es situar la cámara centrada en Polar y dejarla unos 10-15 minutos de exposición a unas 200 ISO de sensibilidad. Pero desde la ciudad la contaminación lumínica no nos permitiría un resultado positivo de dicha imagen por la alta contaminación lumínica. Prácticamente nos quedaría toda la fotografía amarilla o blanca. Pero si algún día tenemos oportunidad de disponer de cielos oscuros podríamos probar a tomar una fotografía así. Podremos ver como las estrellas realizan arcos debido al movimiento de rotación terrestre. También apreciaremos la contaminación lumínica  (en color naranja) y muchos puntitos “extras” debidos al calentamiento de la cámara. Probemos, no obstante, a hacerlo con un paisaje de fondo, un árbol, una montaña, algún paraje: el resultado nos encantará...

Si queremos fotografiar la Luna (especialmente sugerente cuando está creciendo) o algunos planetas tendremos que bajar los tiempos de exposición y la sensibilidad e incluso cerrar un poco el diafragma para evitar reflejos. Un ejemplo de ello es la fotografía que ilustra la cabecera de nuestro blog.

La Luna, Venus y Jùpiter desde Almonaster la Real (Huelva) - Agosto 2014
La Luna siempre constituye un especial aliciente para la fotografía - Agosto 2014


Podemos ir probando con distintos tiempos de exposición y sensibilidades diferentes, de esta forma iremos aprendiendo como usar nuestro instrumental en las condiciones tanto urbanas como dsde cielos alejados de la contaminación lumínca. Fotografías muy clásicas son las de conjunciones de planetas cercanos entre sí. Aquí tenemos un ejemplo:

Júpiter y Venus: juntos en el cielo (Agosto 2014 - Dedicado a mis padres, donde quiera que estén)


ALGUNAS PRUEBAS DESDE LA CIUDAD

Aquí os muestro algunas pruebas de fotografías de constelaciones realizadas desde el centro de la ciudad de Sevilla. Están realizadas con una cámara reflex Canon EOS 450D con un objetivo de 35 mm, a ISO 800 y sin seguimiento ecuatorial. Ambas con 20 segundos de exposición. He recortado la "M" de Casiopea de la totalidad de la fotografía para que facilite la vista en la entrada.. El fondo del cielo es de color naranja debido a la inmensa contaminación lumínica que sufre la ciudad pero, como veremos en una próxima entrada, podremos corregirlo algo con el uso de programas adecuados. Veamos fotografías reales y centrémonos en los tiempos de exposición.


La imagen de la izquierda muestra la constelación, la cual aparentemente sale puntual y resulta una imagen sencilla. Se observa la forma de la constelación y en la original aparecen estrellas hasta séptima magnitud. Hasta aquí bien, hemos obtenido nuestra primera imagen de la constelación. Pero si ampliamos la imagen a la zona central de la constelación (el medio de la "M" es Gamma Cassiopeia) observamos que las estrellas han tenido tiempo suficiente como para que la rotación terrestre las convierta en trazos. Luego tendremos que bajar un poco la exposición. Debemos ir probando paulatinamente para ir obteniendo los mejores tiempos de exposición para que las constelaciones salgan relativamente puntuales. En el caso de Casiopea con 13-15 segundos sale bien. Es una buena idea hacer un album de las constelaciones visibles desde tu lugar de observación a lo largo del año.


Fotografiemos ahora la zona de Aldebarán y de las Hyades en la constelación del Toro. Ambas han sido tomadas con 15 segundos de exposición sobre ISO800 y 35 mm (y recortadas para más detalles al igual que la de Casiopea).  Aquí se aprecia más el movimiento de rotación terrestre, es decir los trazos de las estrellas. Mientras que Casiopea tiene una declinación relativamente alta (lo cual nos permite aumentar los tiempos de exposición), Tauro la tiene más baja. Cuanto más nos acerquemos a la zona Polar Norte mayores tiempos de exposición podremos darle a la fotografía sin que las estrellas salgan como trazos. A menor declinación menores tiempos de exposición.

Existen muchos lugares en internet donde aparecen tablas en las que dependiendo del diámetro del objetivo y la declinación se obtienen imágenes con estrellas puntuales. Mi consejo es que vayamos probando. Normalmente cuando uso 28mm no sobrepaso los 15-25 segundos de exposición para declinación 0º-90º respectivamente. Con estos tiempos he fotografiado muchas constelaciones sin seguimiento y he tenido buenos resultados. En cambio cuando uso 135mm los campos me aparecen puntuales con una breve exposición de entre 2 y 3.2 segundos; aunque aquí si suelo usar la mayor ISO que pueda (normalmente 1600-3200). También es un buen trabajo fotografiar regiones del cielo con un teleobjetivo si disponemos de él (como hemos hecho con las Hyades) existen muchas zonas del firmamento de las que merece la pena tener un "recuerdo".

Además de la de las Hyades, presento una fotografía con seguimiento para que pueda verse la diferencia obtenida. Está realizada usando el "seguidor" Polarie de Vixen con la que estoy muy satisfecho. Además del atractivo de la Nebulosa de Orión, la imagen permite seguir estrellas variables interesantes que se encuentran en la región. La mayoría de las imágenes que presentaré el blog están realizadas con la misma cámara fotográfica y usando este sistema de seguimiento.

Nebulosa de Orión desde el centro de Sevilla. (EOS450D ISO800 20s. 135mm)

Insisto en que no debemos dejar pasar la oportunidad de fotografiar el cielo aunque sea desde zonas urbanas y mucho menos desde el campo.  ¡Toma tu cámara y dispara! 


La Vía Láctea desde el campo con un 28mm y 30 segundos de exposición



lunes, 1 de junio de 2015

El Cielo de Junio 2015

Como venimos haciendo cada mes, hacemos alusión al enlace que corresponde a la revista estadounidense Sky&TelescopeEn ésta ocasión deberemos imprimir, la página 6 que se corresponde con el cielo visible en el hemisferio Norte durante los meses de mayo y junio a medianoche de finales de mayo y primeros de junio. En cambio, los mapas incluidos en esta entrada pueden corresponderse con la situación del cielo hacia las 23 horas locales en la Península Ibérica a mediados del mes de junio.

En el cielo de junio las constelaciones primaverales se alzan con todo su esplendor, algunas buscando el ocaso mientras comienzan a dar paso, por el Este, a los cielos que tendremos durante el verano. Durante junio seguimos disfrutando de un número muy amplio de galaxias concentradas, particularmente, en la constelación de Virgo


EL CIELO DE JUNIO


Comencemos por las fases de la Luna durante el mes. Los mejores momentos para observar los objetos de cielo profundo característicos de esta época del año son los días comprendidos entre el 11 y el 22, en los cuales la Luna no afectará demasiado a su observación.

Por otra parte el solsticio de verano comenzará el próximo día 21 de junio a las 16h39 TU. En ese momento el Sol estará situado en la constelación de Tauro, en una zona limítrofe con la constelación de Géminis. ¡Habrá empezado el verano!


Fases de la Luna



Luna Llena: Día 2 a las 16h21 TU (Tiempo Universal) en la constelación de Ofíuco.



La Luna "casi" Llena en las últimas horas del día 1 de junio


Cuarto Menguante: Día 91a las 15h43 TU en Acuario.
Luna Nueva: Día 16 a las 14h06 TU en Tauro.
Cuarto Creciente: Día 24 a las 11h04 TU situada en la constelación de Virgo.


Aspecto de la Luna durante los días del mes de junio

En el anochecer del día 20 podremos disfrutar de una magnífica conjunción entre la Luna, Venus y Júpiter. No muy cercana pero bien bonita. Venus estará a casi ocho grados de una Luna Creciente iluminada apenas un 20% y Júpiter se situará a cuatro grados y medio de ella.




Norte

Las guardas de la Osa Menor van ganando altura conforme avanzan los días llegando tomar su posición más alta a mediados de mes. La constelación de Casiopea roza el horizonte alcanzando su punto más bajo y tomando, ahora, la forma de "W". Cefeo va ganando altura paulatinamente y se muestra como si fuese una casita completamente tumbada hacia la izquierda. Al noroeste, la brillante Capella ya roza el horizonte y nos dice adios hasta el próximo invierno. La Osa Mayor va cruzando el cielo del noroeste mientras que al noreste aparece trapecio de la constelación del Dragón. No lejos de ese trapecio que constituye la cabeza del Dragón, aparece brillando Vega, de la constelación de la Lyra, señal inequívoca de que el Verano está llegando como lo muestra la "cruz" de la constelación del Cisne que emerge brillante sobre el horizonte noreste.

El horizonte norte en el cielo de junio


Oeste

El objeto más brillante que podemos ver en el horizonte oeste es el planeta Venus. Se sitúa en una declinante constelación de Cáncer brillando con magnitud -4. Es un buen momento para fotografiarlo pues se mostrará muy cercano el imponente cúmulo abierto de El Pesebre, ya comentado en esta entrada. Un poco más elevado podemos ver al planeta Júpiter, en los límites de la constelación de Cáncer y Leo. Esta última constelación va bajando ya en altura sobre el horizonte oeste mientras que Virgo aún se mantiene alta sobre la zona suroeste del cielo permitiéndonos disfrutar de las galaxias contenidas en ella.

El horizonte oeste en el cielo de junio

Sur

La parte Sur del cielo nos muestra la imponente constelación del Escorpión con su brillante estrella roja Antares y la constelación de Libra a su lado que alberga al planeta Saturno. En éste mes podremos observar a tres brillantes planetas con relativa comodidad: Venus, Júpiter y Saturno. La constelación de Ofíuco también se levanta alta sobre el horizonte y a gran altura la estrella anaranjada Arturo de la constelación del Boyero.  Como hemos comentado anteriormente, Virgo se mantiene a una altura sobre el horizonte lo suficientemente asequible como para que podamos resolver las galaxias que contiene. Mundos realmente distantes que no debemos dejar escapar de nuestra observacíón.

El horizonte Sur en el cielo que nos ofrece el mes de junio


Este

El horizonte Este constituye la mejor parte del cielo de junio. Es el previo al fascinante cielo que podremos disfrutar en verano. Vega domina el cielo con su brillo en la parte noreste, brillando como estrella principal que es de la pequeña constelación de la Lyra. Algo más baja en altura la constelación del Cisne formando una cruz con Deneb como estrella más brillante. Y justo en el Este y apareciendo a poca altura sobre el horizonte, aparece Altair, la más brillante de la constelación de Águila y estrella vecina situada a "solo" 16 años luz de nosotros. Si elevamos ahora nuestra vista y pasamos en altura a la estrella Vega podremos ver un trapecio de estrellas relativamente brillantes que conforman el cuerpo central de la constelación de Hércules. Estoy convencido que disfrutaremos muchísimo de ésta parte del cielo en los meses venideros.


El magnífico horizonte este en el cielo de junio






VISIBILIDAD DE LOS PLANETAS EN JUNIO


Mercurio: Visible en el horizonte este-noreste en la última semana del mes de junio pero a muy bja altura. Ya pasaron los días del mes de mayo donde se pudo aprovechar los mejores momentos para su observación del año 2015.

Venus: Comandando el horizonte oeste a gran altura, alcanzando el 6 de junio su máxima elongación oriental a 45º del Sol. Sigue siendo el objeto más brillante de la primera parte de la noche de los días de junio, brillando con magnitud -4.4. Durante todo el mes pasa de Géminis a Leo pero lo más interesante es su paso por Cáncer donde, como se ha comentado anteriormente, pasará cerca del cúmulo abierto M44. 


Marte: Invisible durante el mes pues el momento de su conjunción con el Sol es el día 14.

Júpiter: Observable hasta la medianoche brillando con magnitud -1.9 en la constelación de Cáncer la primera parte del mes de junio pasando a Leo el resto del mes. Desde los días 29 de junio y hasta el 2 de julio, Júpiter se situará (en distintas posiciones) a menos de 1º de Venus por lo que tendremos otra oportunidad magnífica de tomar una fotografía de un acercamiento aparente en el cielo entre planetas. En esos días los planetas estarán a algo más de 10º de altura sobre el horizonte.


Júpiter y Venus cercanos en el horizonte oeste a finales del mes de junio


Saturno: Prácticamente visible durante toda la noche en la constelación de Libra. Brilla con magnitud 0.2 y tendrá un movimiento retrógrado. El día 1 de junio al sureste (cerca de la medianoche) y el 29 de junio sobre el suroeste (al amanecer) el planeta de los anillos se situará a menos de 1º de distancia sobre la Luna. Otros momentos singulares para captar la atención de nuestras cámaras fotográficas.


Urano: Visible dificilmente al amanecer en la constelación de Piscis brillando con magnitud 6.

Neptuno: También visible una hora antes del crepúsculo matutino en la constelación de Acuario brillando con magnitud 7.7

En cuanto a las Lluvias de meteoros no hay un enjambre meteórico de especial relieve durante el mes de junio. 

Noches claras y buen tiempo ¡Disfrutemos de la antesala del verano!

sábado, 23 de mayo de 2015

Un cuásar desde el centro de la ciudad

Son innumerables las veces que subestimamos, no solo los medios de los que disponemos si no lo que podemos hacer con ellos. He querido tomar como ejemplo algo que hago con frecuencia, seguir a un  objeto muy lejano y débil desde el centro de la ciudad de Sevilla. Se trata de un cuásar de magnitud cercana a la trece, el objeto 3C 273. 

¿QUÉ ES UN CUÁSAR?

Cuásar es una palabra construida sobre la base de las dos primeras palabras inglesas quasi-stellar radio source (Fuente de Radio Cuasi-Estelar). Se les llamó así porque los primeros objetos descubiertos se caracterizaban por ser grandes fuentes emisoras de ondas de radio. El nombre fue propuesto por el astrofísico chino, nacionalizado estadounidense, Hong-Yee Chiu en un artículo publicado en mayo de 1964 para la revista Physics Today. Más tarde, y a medida que se fueron descubriendo nuevos objetos de este tipo, se fueron comprobando que no todos eran grandes emisores de radio luego pueden encontrarse también con la denominación QSO (Quasi-Stellar Object).

Radiotelescopio de Parker ( Foto: K.I. Kellermann)
El descubrimiento de los cuásares está rodeado del cierto encanto y romanticismo que siempre impera en la Astronomía. Vino de la mano de la entonces incipiente Radioastronomía. Allan R. Schmidt descubrió las primeras fuentes de radio usando radiotelescopios allá por los años cincuenta del siglo pasado. Resultaba curioso que las potentes fuentes de radio no tuvieran contrapartida en el rango óptico por lo que se estableció una búsqueda sistemática y simultánea de estos objetos. Hubo que esperar hasta 1960 hasta que se encontrara la primera contrapartida óptica de un cuásar. Se trataba del objeto 3C 48 (Objeto número 48 del Tercer Catálogo de Cambridge de Radiofuentes publicado en 1959). Dos años más tarde el holandés Maarten Schmidt descubriría, desde el observatorio de Parkes, el cuásar más brillante en el óptico, el 3C 273 aprovechando una serie de ocultaciones de éste objeto por parte de la Luna. Lo más sorprendente del hallazgo fue descubrir que el objeto se estaba alejando de nosotros a una velocidad de 47.000 kilómetros por segundo. Realmente los cuásares son objetos muy lejanos lo que indujo a pensar que para ser visibles a tal distancia deberían liberar energías equivalentes a muchísimas galaxias de tipo medio.

3C 273

Imagen de 3C 273 (Telescopio Hubble)
Hoy en día se conocen más de 20000 cuásares, el más brillante de todos es 3C 273, un débil objeto situado en la constelación de Virgo. Está situado a nada menos que 2440 millones de años luz. La luz que nos llega a nuestros ojos procedente de este objeto la recibimos de cuando la Tierra se encontraba en el período conocido como de la gran oxidación, es decir cuando el oxígeno empezó a abrirse camino para crear una atmósfera respirable y fundamental para la vida en nuestro planeta.

Observado al telescopio, 3C 273 brilla como un objeto débil de magnitud 12.9. Realmente es un objeto muy luminoso. Mucho. Los astrónomos utilizan el término de magnitud absoluta como la magnitud que mostraría un objeto si se situara a una distancia de 32.6 años luz o 10 parsec (1 parsec = 3.26 años luz). Pues bien el cuásar 3C 273 brillaría, a esa distancia, con magnitud -26.7 es decir ¡como el Sol! Para hacernos una idea, comparativamente, el Sol a esa distancia de 10 parsec brillaría como una débil estrella de magnitud 4.8. Ese brillo supone que sea dos billones de veces más luminoso que el Sol o 100 veces más que el brillo conjunto de una galaxia media como la nuestra.

Otras características de 3C 273 es que fue la primera fuente de rayos X observada fuera de la Galaxia y su luminosidad es variable (como veremos más adelante) en prácticamente todas las longitudes de onda del espectro. Asimismo, como puede verse en la imagen que acompaña este párrafo tomada por el Telescopio Espacial Hubble, el cuásar tiene un jet de materia observable con instrumentos profesionales que se caracteriza por tener una extensión de 150000 años luz, algo así como el diámetro de nuestra galaxia la Vía Láctea. Se supone que 3C 273 se encuentra asociado a un agujero negro supermasivo de seis mil millones de masas solares y a su disco de acreción correspondiente, en cambio el tamaño del objeto no supera el de nuestro Sistema Solar.

Fotografía:  NASA and J. Bahcall (IAS) A. Martel (JHU), H. Ford (JHU), M. Clampin (STScI), G. Hartig (STScI), G. Illingworth (UCO/Lick Observatory), the ACS Science Team and ESA

En las anteriores fotografías realizadas por el Telescopio Espacial Hubble puede verse, a la izquierda, el cuásar sobre un fondo de galaxias presumiblemente más cercanas a nosotros que el cuásar  en sí, el cual es extraordinariamente más brillante que todas ellas. La imagen de la derecha usa una técnica que permite "ocultar" el brillante centro del cuásar, haciendo posible que pueda verse la galaxia portadora del agujero negro que genera el impresionante cuásar. Sencillamente espectacular.


UN CUASAR DESDE LA CIUDAD

La siguiente fotografía fue tomada desde el centro de la ciudad de Sevilla el día 6 de mayo. Está realizada con una cámara EOS 450D a la que se le ha acoplado un pequeño refractor apocromático de 36 mm de diámetro. El conjunto está montado bajo el seguidor de la rotación terrestre de Vixen Polarie. Está constituida por la suma de 15 imágenes de 30 segundos cada una. El cielo estaba limpio aunque con la contaminación lumínica propia de una ciudad de este tamaño.

Las imágenes que se muestran a continuación apenas han sido tratadas, solo se ha complementado un poco el brillo y el contraste de ellas. Veamos una toma general de la zona cerca a Eta Virginis. El círculo amarillo indica la zona donde está el cuásar.



A continuación ampliaremos la zona. Fijemos nuestra atención en el triángulo superior del círculo para que nos sirva como referencia. Se aprecia perfectamente el cuásar como un débil objeto cercano a la magnitud 13.




Por último mostremos una imagen en negativo, aún más ampliada. Se señalan las magnitudes de las estrellas de comparación sin el punto decimal para que no sean confundidas con estrellas. Obsérvese que la estrella señalada como de magnitud 13.5 y que se encuentra junto al cuásar se detecta con facilidad.




OBSERVACIÓN DEL CUÁSAR

Localización de 3C 273

La localización del cuásar no tiene muchos inconvenientes más que aquellos marcados por su bajo brillo. Debemos comenzar partiendo de la estrella Eta Virginis de magnitud 3.9 y subir hacia el norte unos cuatro grados imaginando que forma un ángulo recto con al estrella 16 Vir de quinta magnitud. Si nos movemos casi tres grados al este encontraremos una estrella de octava magnitud que nos servirá de referencia.

Mucho mejor que explicaciones, muestro aquí unos enlaces en pdf de las cartas que ofrece la AAVSO para su observación y seguimiento. Es fundamental imprimirlos como ayuda a la búsqueda:

Cartas: A - B - C - D - E

Seguimiento

Como hemos comentado la visión del cuásar con telescopios de aficionados medianos y grandes no pasa de ver más que un punto de luz sin características adicionales. No obstante, no por ello su observación debe centrarse al mero hecho de localizarlo.

Ya hemos comentado que los cuásares son objetos cuya luminosidad es variable en todas las longitudes de onda. Su variación puede darse en una extensión temporal que va desde días hasta varias décadas. Según la American Association of Variable Star Observers  (AAVSO), organismo que aglutina el mayor número de observadores y de observaciones de estrellas variables de todo el mundo, 3C 273 tiene un rango de variación, en el espectro visible, que va desde la magnitud 12.2 a la 13.6 sin un período determinado, aunque como puede verse en la gráfica inferior correspondiente a observaciones de los últimos 50 años, la amplitud de las variaciones ha sido mucho más modesta: en torno a la 12.5-12.8. En la última observación que he realizado el pasado día 6 de mayo obtuve magnitud 12.9.

Incluyo aquí los enlaces para observar el cuásar para todo aquel que esté interesado, si bien es cierto que necesitará de un telescopio de al menos 20 centímetros de diámetro o emplear el procedimiento fotográfico como hemos expuesto aquí para seguir las evoluciones de este interesante objeto. Son las cartas de comparación que ofrece la AAVSO


Curva de luz de 3C 273 realizada por observadores de la AAVSO

Conclusión

Aunque no se sacan imágenes espectaculares, vuelvo a insistir en la posibilidad de hacer trabajos de interés aún desde la ciudad con un instrumental modesto y portátil aunque apropiado. Seguir a un cuásar también es importante. No solo por aportar datos a la comunidad científica en el campo de los objetos variables, si no porque está llegando a nuestros ojos una luz procedente del confín del Universo. ¿No es maravilloso?