miércoles, 8 de febrero de 2017

10 de febrero: Eclipse Penumbral de Luna



Durante la noche del viernes día 10 de febrero y la madrugada del sábado día 11 tendremos la oportunidad de observar un eclipse penumbral de Luna. Si bien es cierto que no es un fenómeno tan destacado como un eclipse total (yo diría que incluso parcial) no deja de tener su encanto el hecho de que podamos ver el disco lunar un poco oscurecido durante unos minutos. Eso sí, para eso tendremos que acostarnos algo tarde pues el máximo se dará a las 1h44m hora peninsular española (00h44 TU).


¿QUÉ ES UN ECLIPSE DE LUNA? 


Comencemos por saber qué es un eclipse de Luna, cuántos tipos existen y, por supuesto, cómo se producen.
Un eclipse de Luna es un fenómeno astronómico que se produce debido a la interposición de la Tierra entre la Luna y el Sol cuando los tres cuerpos están alineados o muy cerca de la línea virtual que los uniría. Cuando la Tierra ocupa la posición central, la luz enviada desde el Sol provoca un cono de sombra terrestre cuya proyección se divide en dos partes: la umbra (la zona más oscura) y la penumbra (la zona más clara). 



TIPOS DE ECLIPSES


En función de que zona atraviese la Luna podremos ver diferentes tipos de eclipses:

Eclipse Penumbral: Aquél que se produce cuando la Luna atraviesa la zona de penumbra, ya sea todo el disco lunar (eclipse penumbral total) o parte (eclipse penumbral parcial).

Eclipse Total: La Luna atraviesa completamente la zona de umbra terrestre. Será el caso del eclipse del 28 de septiembre.

Eclipse Parcial: Una parte del disco lunar atraviesa la zona de umbra y el resto es ocultada por la penumbra.

En nuestro caso lo que vamos a observar es un eclipse penumbral total y lo que observaremos será un ligero oscurecimiento del disco lunar.



EL ECLIPSE PENUMBRAL DEL DÍA 10

Magnífica fotografía de Paco Bellido durante el eclipse penumbral del pasado 16 de septiembre

La penumbra de la Tierra oscurecerá el disco lunar un 99%, es decir casi completamente. El eclipse  será visible en toda Europa, toda África, la zona occidental de Asia y la oriental de América. Comenzará a las 22h44m Tiempo Universal (una hora más en la península ibérica y la misma hora en las Islas Canarias), alcanzará su máximo a las 00h44m TU (01h44 hora peninsular española) y acabará hacia las 02h43 TU

Lo que iremos observando será un oscurecimiento paulatino del disco lunar. Tenemos que tener en cuenta que en ningún momento tan destacado como cuando se produce un eclipse total de Luna. Llegado el máximo será el momento donde podamos observar y fotografiar mejor el oscurecimiento. Esperemos que las condiciones meteorológicas sean propicias. ¡Buena observación!




jueves, 2 de febrero de 2017

5 de febrero: Ocultación de la estrella Aldebarán por la Luna



Zona por donde desaparecerá Aldebarán tras el disco lunar


El próximo domingo día 5 de febrero la Luna ocultará a la estrella más importante de la constelación de Tauro: Aldebarán. Suele ser un fenómeno relativamente común que ya tratamos hace año y medio aquí pero no por ello deja de ser fascinante.

Será en la noche del domingo cuando la Luna se acerque a la estrella Aldebarán (de magnitud 0.9) y la oculte por el limbo oscurecido hacia las 22h52m hora peninsular española. La estrella reaparecerá por el limbo iluminado a las 01h04m del día 6 por la zona del Mare Crisium si bien la observación será más complicada al reaparecer la estrella por la zona brillante de nuestro satélite. Eso sí, estos horarios están referidos a la ciudad de Sevilla. Para conocer los horarios en que se producirá la ocultación y la reaparición de la estrella podremos consultar la web www.calsky.com entrando en "Moon" y luego en el apartado "Star/Planet Occultations". La Luna estará más allá del cuarto creciente, iluminada un 70% y a poco menos de 60 grados sobre el horizonte suroeste. 

Reaparición de Aldebarán por la zona iluminada ya entrada la madrugada del día 6

La ocultación se produce debido a que la Luna (como el Sol y el resto de los planetas) recorren una zona del cielo que denominamos eclíptica y que coincide con una serie de trece constelaciones que son las que conocemos como zodiacales (sobre el número ya hablaremos en otra entrada ). De esta forma, cuando la Luna atraviesa la constelación de Tauro, como es este caso, puede rozar u ocultar a la brillante Aldebarán como, en otras ocasiones también ha hecho con las Pléyades que también pertenecen a esta constelación o al cúmulo de los Hyades.

Para su observación necesitaremos prismáticos preferiblemente sujetos sobre trípode pero es más aconsejable el uso de un pequeño telescopio (si disponemos de él) al que no tendremos que añadirle demasiados aumentos. Lo importante es prepararse con tiempo y observarlo desde varios minutos antes de la inmersión de la estrella tras el disco lunar. La observación de una ocultación de una estrella brillante por la Luna es bastante interesante y no nos desagradará en absoluto. Y desde luego si podemos fotografiar el fenómeno desde un rato antes obtendremos preciosas imágenes prestando atención a los tiempos de exposición pues la Luna nos deslumbrará bastante. 




El fenómeno será visible en toda la Península Ibérica e Islas Baleares y Canarias. También será visible en el norte de África y sureste de Europa. En otros lugares observaremos como al estrella estará muy cerca de nuestro satélite. Señalo aquí un mapa del mundo realizado con el software Occult 4.1 que puede darnos una idea de como podremos ver la ocultación en función de nuestro lugar de observación.



lunes, 30 de enero de 2017

La Luna, Venus y Marte: Un bonito triángulo en el cielo.

Triángulo de "vecinos" de nuestro planeta
 
Las nubes han dejado un cielo realmente sucio sobre el centro de Sevilla

La Luna y Venus. Una pareja realmente preciosa

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La Luna, siempre espectacular

Todas las fotografías tomadas desde el centro de Sevilla con una cámara Canon 70D a la que se le ha acoplado un refractor Borg de 36mm y un teleobjetivo de 135mm. La atmósfera estaba realmente sucia y con nubes.






- TEXTO ORIGINAL DE LA ENTRADA -

Visión del horizonte oeste al atardecer del martes 31 de enero


En el atardecer del martes 31 de enero podremos disfrutar de una bonita imagen en el cielo. La Luna formará un triángulo con nuestros vecinos del Sistema Solar, Marte y Venus. Para su observación solo necesitaremos nuestros ojos.

Tras ponerse el Sol, nuestro satélite estará a una altura de 30 grados sobre el horizonte oeste y se encontrará en su fase creciente iluminada un 15% por lo que también podremos ver su luz cenicienta (ver el post anterior). Formará un bonito triángulo con Venus y Marte. Con el primero le separará algo más de 4 grados (ocho veces el diámetro de la Luna llena) y con Marte algo menos de 6 grados (12 veces el diámetro de nuestra Luna llena).

Disposición del triángulo formado por la Luna, Venus y Marte

Marte brillará con magnitud 1.3 con su característico color rojizo y Venus (el objeto más brillante del cielo después de la Luna y el Sol) con magnitud -4.3 y un precioso color blanco. Esta disposición entre cuerpos del Sistema Solar podrá verse durante dos horas después de ponerse el Sol aunque, como es lógico, cuanto más tarde más bajo sobre el horizonte se situarán los astros. Aprovechemos la oportunidad para fotografiarlos buscando alguna zona monumental de fondo o alguna montaña. 

sábado, 28 de enero de 2017

La Luz Cenicienta

La Luna creciente atravesando el cúmulo de las Hyades en Tauro en abril de 2016

Es indudable que una de las imágenes más bonitas que podemos ver en el cielo es la de la Luna solamente iluminada por un débil creciente pero mostrándonos el resto de su disco con un característico color gris. Ese color ceniza que vemos en el disco lunar se debe a que la Luna refleja la luz recibida de nuestro planeta después de que los rayos de luz procedentes del Sol incidan sobre nuestro planeta. Esa luz la conocemos como luz cenicienta (por el color ceniza) y parece como si la Luna nos anticipara todo lo que nos mostrará en los días siguientes.

El doble reflejo que causa la luz cenicienta


Luna menguante desde la ciudad
La luz cenicienta se observa en los primeros (2-3 días) y en los últimos días de la lunación, poco tiempo después del atardecer o del amanecer.  Es decir varios días antes o después de la Luna Nueva. Cuanto más temprana o tardía sea la lunación (cuanto menor sea la parte iluminada) más espectacular se mostrará. Si lo observamos al atardecer (fase creciente) la Luna se situará sobre el horizonte oeste y si la observamos antes del atardecer (fase menguante) la veremos sobre el horizonte este. Pero hay que tener presente que será visible durante un período pequeño de tiempo, una hora más o menos. Para su observación solo se requieren nuestros ojos pero la visión de la Luna con unos prismáticos o un pequeño telescopio es realmente maravillosa. Con independencia de lo que podemos ver en el terminador lunar, es decir el lugar que separa la zona iluminada de la oscura y donde se disfruta verdaderamente de la orografía lunar, podremos distinguir mares, cadenas montañosas, cráteres y otras formaciones lunares bastante interesantes.

La luz cenicienta en la Luna sería comparable a cuando los paisajes de la Tierra son iluminados al estar la Luna en su fase Llena. De hecho, desde la Luna se verá una Tierra casi "Llena". Debido al efecto de rotación de la Tierra, nuestro planeta visto desde la Luna crece a la vez que la Luna decrece cuando la observamos nosotros. Por tanto cuando la Luna está en sus primeros días de su ciclo la Tierra está casi en la fase llena observada desde la superficie de nuestro satélite. Eso sí, ¡casi 3.7 veces más grande que como vemos la Luna aquí!



Luz Cenicienta de Leonardo
La explicación de este fenómeno óptico no llegó hasta el siglo XV. Se creía que esa luz podría provenir de la misma Luna o bien un reflejo de la luz solar, incluso se planteó que era luz reflejada del vecino planeta Venus. El primero que dio una explicación correcta sobre la luz cenicienta fue el teólogo y filósofo alemán Nicolás de Cusa (1401-1464) y posteriormente el genial Leonardo da Vinci (1452-1519).

Este último dio la explicación en el Codex Leicester hacia 1510. Leonardo pensaba que la Luna tenía atmósfera y océanos repletos de agua pero sugirió, correctamente, que esa luz provenía de la Tierra aunque, eso sí, pensaba que el mayor reflejo procedía de los océanos terrestres, algo que hoy sabemos que no es cierto.




Una débil Luna creciente y Venus. Febrero 2015

La razón entre la cantidad de radiación que un cuerpo refleja respecto a la que incide sobre él se llama Albedo. Esta magnitud está entre los valores 0 (no refleja nada) y 1 (lo refleja todo). El albedo medio de nuestro planeta es de 0.39, el de Mercurio es de solo 0.06 y el de Venus de 0.70. El cuerpo del Sistema Solar que mayor albedo tiene es el satélite de Saturno llamado Encelado con un albedo de 0.98. El albedo de la Tierra depende de la situación atmosférica, geológica o estacional. Alcanza sus cotas máximas cuando la luz solar se refleja en los continentes, esto se produce cuando la Luna se encuentra en la fase menguante (es decir visible antes del amanecer). Si tenemos en cuenta que la mayor masa continental se sitúa en el hemisferio norte y que la mayor cantidad de luz se recibe en esta zona en la estación primaveral, entonces las mejores luces cenicientas serán las que podamos ver en los amaneceres primaverales.

La Luna, Venus y Júpiter en agosto de 2014. Esta imagen ilustra la portada del blog

Para fotografiar la luz cenicienta recordemos que hay que hacer una exposición un poco más larga de lo habitual para la Luna. Yo suelo emplear 1 segundo de exposición con un teleobjetivo de 135 mm e ISO800. La zona iluminada de la Luna quedará sobrexpuesta pero la luz cenicienta saldrá bastante bien. Como siempre, dependiendo del equipo que tenga cada uno, es conveniente hacer distintas fotografías con distintas variaciones hasta que consigamos una fotografía para nuestro albúm personal.

Para el 2017, los días en los que la Luna se encontrará en su fase Nueva son los que se expresan en la tabla que se expone a continuación. Recordemos que deberemos estar pendientes unos días antes (al amanecer) y unos días después (al atardecer) para poder observar la luz cenicienta.