domingo, 1 de marzo de 2015

El Cielo de marzo

Como venimos haciendo cada mes, hacemos alusión al enlace que corresponde a la revista estadounidense Sky&TelescopeEn ésta ocasión deberemos imprimir, la página 5 que se corresponde con el cielo visible en el hemisferio Norte durante los meses de marzo y abril. Los mapas incluídos en esta entrada pueden corresponderse con la situación del cielo hacia las 21 horas locales en la Península Ibérica a mediados del mes.

En el cielo de marzo aún podemos disfrutar comodamente de las maravilla del invierno pero con la ventaja de que las temperaturas no resultan ya tan incómodas. Por otra parte, aunque con menos estrellas brillantes, el cielo de marzo da paso a una serie de zonas con muchos objetos de cielo profundo.





EL CIELO DE MARZO

Norte

Las guardas de la Osa Menor ya van ascendiendo poco a poco y sitúan al trapecio de la constelación apuntando al Este donde ya se alza alta, sobre el horizonte, la contelación de la Osa Mayor. Junto a ella y al este del "mango" aparece una pequeña constelación compuesta por dos estrellas, es la pequeña constelación de los Perros de Caza (Canes Venatici). Más hacia el este, y baja aún sobre el horizonte, aparece una constelación muy débil rara vez visible desde núcleos contaminados: la Cabellera de Berenice (Coma Berenice).

Al Oeste de la Osa Menor nos encontramos con la constelación de Cefeo alcanzando su menor altura sobre el horizonte y la de Casiopea ahora adoptando la figura de la letra E. Arriba de Casiopea nos encontramos con Perseo con Algol apuntando hacia el Oeste y debajo de ella las constelación del TriánguloAries y, ya poniéndose bajo el horizonte, la constelación de Andrómeda como despedida de las constelaciones otoñales.



Aspecto de la zona Norte del Cielo en el mes de marzo

Cenit, Oeste y Sur

En el cenit brilla potente la constelación de los Gemelos (Geminis) con sus dos estrellas, Castor y Pollux acompañadas del brillante planeta Júpiter que pasó por su oposición a primeros del mes de febrero y que aparece en la constelación de Cáncer. Junto a la constelación de Géminis y perdiendo un poco altura hacia el Oeste aparece la constelación de Auriga con su brillante estrella Capella. Más cercana al horizonte aparece la constelación de Tauro, preciosa aún así, y con las bellísimas Pléyades a unos treinta grados por encima del horizonte.

Hacia el suroeste observamos a la catedral del cielo, a Orión, perdiendo altura eso sí, pero aún en condiciones favorables de observación; como también en esas mismas condiciones puede observarse la constelación del Can Mayor y la estrella más brillante del firmamento, Sirio, y su constelación vecina del Can Menor con la estrella cercana estrella Procyon. Aún puede disfrutarse muchísimo de esta zona suroeste del cielo. 


Aspecto de la zona Oeste del cielo en el mes de marzo



La zona Sur / Suroeste del cielo aún muestra todo su esplendor durante el mes de marzo.

Este


La constelación del León protagonista del cielo en marzo
Sobre el este se alza dominante la constelación del León. Con un poco de transparencia atmosférica la constelación debería verse por completo puesto que casi todas las estrellas que forman el asterismo principal superan la magnitud 3.5. A primera vista veremos un triángulo formado por Regulo, Algieba y Debénola y a partir de ahí podemos ir "recomponiendo" la figura del rey de la selva.

A un lado del León podemos reconocer la figura de la Osa Mayor pero al otro, en la zona sureste del cielo, parece no existir nada más que una pequeña estrella de segunda magnitud llamada Alfard. (Que romántico me parece una única estrella brillante en una extensa zona de cielo). Esta es la estrella más brillante de la constelación de la Hydra, una constelación extensa que se alza desde el horizonte hasta casi los sesenta grados de altura pero que resulta difícilmente reconocible en cielos urbanos pues está compuesta por estrellas débiles de magnitud 3 y 4. Entre Alfard y Regulo, existe una pequeña constelación no observable desde la ciudad llamada El Sextante. La figura central de esta constelación la conforman dos estrellas, una de cuarta magnitud y otra de quinta. Finalmente subiendo desde el León hacia el cenit aparece una constelación formada por estrellas débiles y también difícil de observar desde lugares urbanos: la constelación de Cáncer. Esta constelación, como vimos en la anterior entrada del blog alberga otra de las maravillas del cielo, el cúmulo abierto M44 conocido popularmente con el nombre de El Pesebre.

La brillante estrella anaranjada que comienza a aparecer desde el horizonte es Arturo, pero sobre ella y su constelación hablaremos en los próximos meses.


Aspecto del cielo de marzo en su parte Este

FASES DE LA LUNA EN MARZO

Aspecto de la Luna durante el mes de marzo


Día   5: Luna Llena en la constelación de Leo.
Día 13: Luna en Cuarto Menguante en la constelación de Ofíuco.
Día 20: Luna Nueva en Piscis.
Día 27: Luna en Cuarto Creciente en Géminis.




EFEMÉRIDES DESTACADAS DEL MES DE MARZO
Dia 20: A las 17 horas Equinoccio de Primavera. 
Día 21: A las 2 horas TU (Tiempo Universal) Saturno se situará a 1 grado al norte de la Luna. Lo que constituirá otra excelente conjunción como la ofrecida el pasado 26 de febrero entre la Luna y Venus.
Día 24: Luna en Cuarto Menguante en la constelación de Sagitario.
Día 30: Luna Nueva.



VISIBILIDAD DE LOS PLANETAS EN MARZO


Mercurio: No es visible debido a su cercanía al Sol.
Venus: Visible al atardecer en el horizonte oeste en la constelación de Piscis. Magnitud -4.0
Marte: Visible durante el atardecer en el horizonte oeste haciendo pareja con el planeta Venus, brillando con magnitud 1.3
Júpiter: Observable durante toda la noche con magnitud -2.5 en la constelación de Cáncer moviéndose de forma retrógrada y quedanon estacionario en los últimos días del mes.
Saturno: Aparece bien entrada ya la madruga en la constelación del Escorpión, en concreto entre sus "pinzas". Es visible bien brillante con magnitud 0.4
Urano: Este mes va a resultar muy localizable en el cielo pues va a estar muy cerca de Venus y Marte. En concreto (ver gráficos) el 4 de marzo se situará a tan solo 0.1º de Venus y el día 11 a 0.3º  de Marte
Neptuno: no resulta visible.





EQUINOCCIO DE PRIMAVERA

El próximo 20 de marzo a las 22h46 Tiempo Universal comenzará oficialmente la estación de la primavera en el hemisferio Norte. La luz y el buen tiempo volverá a inundar la Naturaleza.


COMETA LOVEJOY

 Ya descendiendo de brillo, aunque muy lentamente, el cometa C/2014 Q2 Lovejoy se desplazará por el cielo recorriendo las constelaciones circumpolares durante el mes de marzo. En concreto cruzará la constelación de Casiopea y tendrá un importante acercamiento el 16 de marzo a la estrella Delta Cassiopeia acercándose a un cuarto de grado de ella.

El cometa Lovejoy fotografiado desde el centro de Sevilla el pasado 18 de febrero


   Se estima que durante el mes de marzo aún permanezca visible con unos prismáticos o un pequeño telescopio. En el mes de febrero se ha mantenido en la magnitud quinta y en marzo irá disminuyendo de magnitud. Reproducimos aquí una carta elaborada para la revista Sky&Telescope cuyo artículo figura aquí. En este blog ya se publicó una entrada dedicada a una Guía rápida para la observación de cometas que puede ayudarnos en la observación de este tipo de objetos.





ECLIPSE DE SOL 20 DE MARZO

Máximo del eclipse parcial de Sol el próximo 20 de marzo
Aunque se dará ampliada información de este fenómeno, el próximo viernes 2o de marzo será visible desde Europa, el norte de África y el noroeste de Asia un eclipse parcial de Sol que tendrá su línea de totalidad (donde el eclipse será total) en una franja que cruza el Atlántico Norte y una zona que cubre Islandia, las Islas Feroe y Escocia.

En la Península Ibérica el fenómeno durará algo más de dos horas y cuarto comenzado a las 8h15 Tiempo Universal, alcanzando su máximo a las 9h15 TU donde el Sol se verá ocultado un 75% y finalizando hacia las 10h15. Todas estar horas están `promediadas pues depende del lugar de observación. 

En una próxima entrada se hará un detalle del fenómeno así como de la metodología de observación y fotografía.





martes, 24 de febrero de 2015

M44: Un Pesebre en el Cielo

Constelación de Cáncer desde un dibujo de Uranographia de Johann Bode (1801)
El Pesebre (Praesepe en latín) es quizá uno de los objetos más bonitos de cuántos podemos observar en los cielos cuando el invierno le abre la puerta a la luz de la primavera. Situado en el centro de la débil constelación de Cáncer (Cnc), se trata de un cúmulo abierto especialmente fácil de observar con prismáticos y pequeños telescopios incluso desde la ciudad y a simple vista desde el campo. Charles Messier lo catalogó en su lista de objetos difusos con el número de 44 por lo que podemos encontrarlo con el nombre de M44 en los catálogos y atlas celestes.




LOCALIZACIÓN

Localización de la constelación de Cáncer

El cúmulo se sitúa en la débil constelación de Cáncer, una constelación zodiacal situada entre las brillantes y extensas constelaciones de Géminis y Leo cuya estrella más brillante, Altarf (Beta Cancri), es de magnitud 3,5. La constelación es de difícil localización en cielos contaminados pero podemos encontrarla en el centro de un triángulo isosceles formado por las estrellas Pollux, Procyon y Regulus. El cúmulo por su parte podemos localizarlo casi hacia el centro de una línea imaginaria que uniera Pollux con Regulus. De cualquier forma si hacemos un barrido de esa zona del cielo con nuestros prismáticos los encontraremos sin problemas inmerso en un pequeño trapecio de estrellas poco brillantes.
La constelación de Cáncer con el cúmulo abierto M44 en el centro


Durante esta parte final del invierno y de la primavera la localización del cúmulo resultará más fácil pues el brillante planeta Júpiter nos guiará hacia él. De hecho en el momento en que se escriben estas líneas, el cúmulo se encuentra a 8 grados al noreste del planeta gaseoso, pero llegará a encontrarse a menos de cinco grados a finales del mes de marzo. Aprovechemos la ocasión para guiarnos a traves del planeta si lo observamos desde la ciudad.

Representación de Júpiter y el cúumulo de "El Pesebre" a finales del invierno de 2015


Se da la circunstancia que al estar situado en la eclíptica, tanto la Luna como los planetas lo atraviesan con relativa frecuencia, la última vez fue Marte cuando lo transitó al comienzo del otoño del pasado año 2013.

EL PESEBRE

M44 recibe también el nombre de Cúmulo de La Colmena por la comunidad anglosajona, aunque es más conocido con el nombre de El Pesebre pues, en clara referencia latinizada, se sitúa entre dos estrellas con nombres de asno: Asellus Borealis (Gamma Cnc) y Asellus Australis (Delta Cnc). En la Mitología, según Eratóstenes, estos dos asnos fueron montados por Dionisio y Sileno en su batalla contra los Titanes. El fuerte rebuzno de los animales hizo que los Titanes se asustaran al orilo y se alejaran del lugar de la batalla y como recompensa recibieron estar en el cielo junto al Pesebre. Los árabes, por su parte, lo llamaron Almalaf, "el saco de forraje suspendido al cuello de las bestias", un nombre, indudablemente, menos romántico.

El Pesebre fotografiado desde el centro de Sevilla. Canon 450D + Refractor APO 36mm

De éste cúmulo ya se hace mención hacia el tercer siglo antes de la era cristiana y fue mencionado por el escrito griego Arato denominándolo La Pequeña Neblina. También lo menciona Teofrasto y Plinio y astrónomos insignes como Hiparco y Ptolomeo lo incluyen en sus catálogos. Bayer también lo denomina Neblinum y Galileo lo observó indicando que "La Nebulosa llamada Praesepe no es una única estrella, si no un conjunto de más de 40 estrellas". Recordemos que cualquier prismático o pequeño telescopio que usemos es infinitamente superior al que usara Galileo.

No es de extrañar pues su magnitud conjunta es relativamente alta, 3.7 y ocupa 95 minutos de arco de extensión, es decir tres veces el diámetro de la Luna Llena, área sobre la que se agrupan unas 300 estrellas. M44 es un cúmulo abierto que según las mediciones del satélite Hipparcos, se encuentra situado a unos 577 millones de años luz de nosotros y su edad puede estar comprendida entre los 400 millones de años.

El cúmulo contiene varias estrellas variables de muy corta amplitud (diferencia entre la magnitud máxima y mínima) pertenecientes al grupo  de las llamadas Delta Scuti caracterizadas por rápida variación de brillo en poco tiempo aunque los cambios de brillo son difíciles de registrar visualmente.


OBSERVACIÓN

Indudablemente el mejor instrumento para observar este cúmulo son unos prismáticos. Su gran extensión hace que el reducido campo que nos ofrece el telescopio haga que nos perdamos en el interior del cúmulo sin poder apreciar, en una visión de conjunto, toda su belleza.

La mayoría de las estrellas son de la sexta magnitud muy bien distribuidas que confieren gran uniformidad al cúmulo. Si prestamos atención, y a diferencia de las Pléyades, aquí encontramos muchas estrellas amarillas y blancas y no azules, como vimos en el caso del cúmulo de Tauro, ni tampoco nebulosidad alguna aún en exposiciones fotográficas prolongadas.


Júpiter junto a M44 a finales de febrero. Fotografía, autor
Desde la ciudad con unos pequeños prismáticos podemos observar una decena de estrellas pero dediquemos más tiempo: hay un buen piso de magnitudes formados por estrellas de la octava magnitud que podremos observar si vamos haciendo que nuestros ojos se adapten a la oscuridad. y al cúmulo. Con unos primáticos 15x70 he contado desde el centro de la ciudad 60 estrellas una vez que he acostumbrado mi vista a las condiciones del cielo. Desde el campo, unos prismáticos 7x50 pueden ofrecernos unas 20 estrellas en una primera observación y más de 100 estrellas con un refractor de 120 mm. No he podido contarlas con un reflector de 200mm pues hay un fondo de estrellas de la onceava y doceava magnitud que da una sensación de plenitud y belleza al cúmulo insuperable. En el centro del cúmulo aparecen varias alineaciones triangulares que le dan al cúmulo un encanto especial. En concreto una pareja de triángulos con configuraciones opuestas hacia el centro del cúmulo. 
Durante marzo el cúmulo del Pesebre aparece alto sobre el horizonte una vez que se pone el Sol, a más de cincuenta grados sobre el horizonte con lo cual su observación es bastante asequible. La "vecindad" del planeta Júpiter le va a conferir (desde cielos poco contaminados) una magnífica oportunidad para observarlo y para disfrutar de esta joya del firmamento.







domingo, 15 de febrero de 2015

Sirio: la estrella más brillante del cielo

En las noches invernales aparece en el cielo sur la estrella más brillante de todas cuantas podemos observar en el firmamento. Se trata de la estrella Sirio. Perteneciente a la constelación del Can Mayor brilla con una magnitud de -1.5. 

HISTORIA

Representación egipcia de Sotis
A lo largo de la historia, la estrella Sirio ha desarrollado un papel importante en el conocimiento básico de los seres humanos. Siempre he pensado que tras la Polar, la estrella que más ha aportado al desarrollo de los antiguos habitantes del planeta ha sido Sirio.

Los antiguos habitantes del Valle del Nilo encontraron una relación entre las oportunas crecidas del río Nilo y la primera aparición en el horizonte de la estrella Sirio poco antes del amanecer (lo que se conoce como orto helíaco). De hecho, en la elaboración de su calendario, los egipcios intercalaron un mes más llamado Thoth cuando la estrella Sirio -a la que ellos llamaban Sotis- tenía su orto helíaco en el doceavo mes de su calendario común. Los griegos también hicieron uso de la observaciones de las apariciones de Sirio para la elaboración de calendarios, muy probablemente, eso sí, inspirados por esas primeras observaciones comentadas.

También Sirio fue la protagonista de la primera determinación de la distancia de una estrella, aunque tosca, pero primera al fin y al cabo. Parece ser que el astrónomo escocés James Gregory (1638-1675) propuso un método para comparar el brillo del Sol con el de una estrella usando la propiedad de que la luz disminuía del orden del cuadrado de la distancia que les separaba. Gregory no hacía uso de la luz del Sol sino de la luz de esta estrella reflejada en Saturno. Fue entonces cuando el genial Isaac Newton (1642-1727) lo usó aplicándolo a la estrella Sirio llegando a la conclusión de que Sirio se encontraba a un millón de veces la distancia que separaba la Tierra y el Sol. El valor no es correcto (el real es casi la mitad) pero sin duda fue una excelente base para comprobar las distancias en el Universo conocido por entonces.

Pero si Newton puso en práctica el método de medición de distancias estelares, su mentor, Edmund Halley (1656-1742) inauguró la investigación sobre los movimientos propios de las estrellas. En 1718, Halley se dio cuenta que los errores de observación y los movimiento de la precesión no eran suficientes para explicar las diferencias tan grandes que había visto en distintos catálogos desde el Tolomeo hasta aquella fecha. Observó que había bastante diferencia en Aldebarán, Arturo y, aun más, en Sirio. Parecían, todas, desplazadas hacia el Sur. Fue Jacques Cassini (1677-1756) -quien no se llevaba especialmente bien con Halley a raíz de un error que encontró Halley sobre la medición de la paralaje, precísamente, de Sirio- quien indicó que esos desplazamientos se debían al movimiento propio en sí de las propias estrellas. Se inició así la época de la medida precisa de la posición de las estrellas para calcular sus distancias.



La continuación del trabajo de Halley llegó de la mano de su compatriota William Huggins (1824-1910) allá por 1868. Huggins ha sido una de los astrónomos pioneros en el desarrollo de la espectroscopía a la Astronomía.

William Huggins en su observatorio
Desde años atrás estuvo investigando el espectro de Sirio, y usó esta técnica para encontrar por primera vez la velocidad de una estrella por medio de este método. Llegó a la conclusión que la estrella Sirio se alejaba a poco más de 15 kilómetros por segundo del Sol. En realidad es la mitad pero también gracias a esta estrella se abrió un nuevo camino en los cálculos de velocidades estelares y precisó el trabajo de Halley sobre el movimiento propio de Sirio. Un movimiento propio, el de esta estrella, que repercutió notablemente en la Astrofísica.

Las siguiente medidas del movimiento propio de Sirio hicieron posible detectar que Sirio tenía un movimiento irregular, y Friedrich Bessel (1784-1846) propuso que se debía a la existencia de otro cuerpo muy masivo que interfería gravitatoriamente en Sirio. El objeto fue localizado en 1862 por Alvan Graham Clark (1832--1897) y fue denominada Sirius B, comprobándose, ciertamente, que era muy masivo, del orden de 0.9 masas solares mientras que Sirio A tenía una masa algo más del doble que su compañera. Estudios posteriores descubrieron que Sirius B tenía mucha masa concentrada en un volumen muy pequeño; se trataba de una estrella muy densa en la que una cucharada de su material pesa 3000 kilogramos; se trataba de una estrella que actualmente conocemos como enana blanca.

OBSERVACIÓN DE SIRIO

Como hemos comentado antes Sirio es la estrella más brillante del cielo. Brilla con magnitud -1.5, magnitud solo superada por la de algunos planetas, la Luna y el Sol. Se trata de una estrella blanca , 25 veces más luminosa que el Sol, cuya temperatura en la superficie llega a los 10000 K. Es la quinta estrella en orden de cercanía a la Tierra estando situada a 8.6 años luz (exceptuando el Sol). La luz que ve uno de mis hijos de esta estrella se emitió justo cuando él nació.

Pertenece a la constelación del Can Mayor que resulta visible en el horizonte Sur desde las latitudes medias alcanzando no demasiada altura sobre el horizonte. Desde España, Sirio suele ser visible durante buena parte del invierno y la primavera, siendo el período comprendido entre finales del mes de enero y mediados del mes de marzo el intervalo de tiempo más destacado para su observación.

La constelación del Can Mayor se alza estas semanas por el horizonte Sur

Sirio es visible desde casi todo el planeta salvo desde las latitudes que superan los 73ºN, resultando ser una estrella circumpolar (siempre visible) para las latitudes inferiores a 73ºS. Sirio sirve como referencia para localizar otros objetos celestes como los cúmulos abiertos M41, M46, M47 y M50 por ejemplo.

Sirio fotografiada desde el centro de Sevilla por el autor (FRB)

Pero Sirio, no está sola, el breve comentario histórico que hemos expuesto aquí no quedaría completado sin tratar a su fiel acompañante, la compañera de Sirio...