jueves, 21 de enero de 2016

Un cielo repleto de planetas.

Alineación tal y como se verá la mañana del 24 de enero. La distancia entre planetas está en grados

Durante algunos días atrás hemos podido leer en numerosos medios la noticia de que cinco planetas estarán alineados juntos en el cielo y visibles al amanecer sin más instrumentos que nuestros propios ojos. Aunque la noticia, en sentido estricto, es real, lo cierto es que los planetas estarán muy separados a lo largo de un espacio equivalente al 60 por ciento del cielo visible y además necesitaremos disponer de un horizonte muy limpio si queremos observar dicha alineación en toda su extensión. La alineación, por otra parte, es aparente, es decir, los planetas adoptan dicha configuración por una mera situación de perspectiva visual en el cielo de la Tierra, estando sus posiciones referidas al Sol muy diferentes de una recta. El espectáculo, además, no tendrá su "punto álgido" el día 25 de enero, como suele encontrarse en algunos medios, los planetas tendrán una configuración similar durante prácticamente todos los amaneceres de lo que queda de enero y del mes de febrero. Pero aún hay más, en la primera semana de febrero los planetas tendrán una visitante muy especial: la Luna.

ASPECTOS GENERALES

Posiciones de los planetas con respecto al Sol el día 24 de enero

Durante los amaneceres de lo que queda del mes de enero y prácticamente todo el mes de febrero, podremos observar en el horizonte Sur y Este, por orden de altura sobre el horizonte, a Júpiter, Marte, Saturno, Venus y Mercurio situados a lo largo de una línea imaginaria de casi 112 grados de extensión, unas tres quintas partes del cielo visible. El más brillante de todos los planetas será Venus y el más débil Marte, si bien el más escurridizo será Mercurio quien sólo alcanzará cinco grados de altura máxima sobre el horizonte este por lo que se verá con muchas dificultades y necesitaremos de un horizonte muy limpio para observarlo.


A continuación se expone la magnitud de los planetas en los próximos días y la altura sobre el horizonte que alcanzarán. Es necesario insistir en que no se necesitará ningún instrumento para observar los planetas pero necesitamos estar situados en un horizonte LIMPIO y AMPLIO, de lo contrario podremos dejar de observar al esquivo Mercurio e incluso al brillante planeta Venus. Desde las ciudades la condición exigida para el horizonte puede no llegar a cumplirse por lo que si queremos disfrutar en todo su esplendor de esta alineación, deberíamos alejarnos un poco de ellas. Tanto las tablas como los gráficos están referidos al amanecer del horizonte Sur y Este a las 7h20-7h30 de la mañana horario peninsular español, es decir a las 6h20-7h30 Tiempo Universal. 

Para aquellos que quieran conocer más sobre el brillo de los planetas y las estrellas pueden consultar la entrada del blog "Midiendo el brillo de las estrellas" editada ya hace algún tiempo al igual que esta otra,"Midiendo ángulos en el cielo" centrada en las distancias angulares en el firmamento y como medirlas aproximadamente.


¿QUÉ PODEMOS OBSERVAR?

¿Qué podemos ver en los planetas? A simple vista podremos disfrutar de un maravilloso espectáculo entre los planetas y, para aquel que no los conozca, puede aprender a distinguirlos. Venus es el más brillante, Júpiter con un color blanquecino figura en segundo lugar en orden de brillo; el más bajo sobre el horizonte será Mercurio (rara vez gana mucha altura); Saturno brilla un poco más débil con un característico color ocre y por último Marte, el planeta rojo que no pasará desapercibido para nuestros ojos.

Si usamos unos prismáticos medianos o un pequeño telescopio, podremos observar la fase de Venus, los satélites de Júpiter o el aspecto "ovoide" de Saturno provocado por sus anillos y su luna Titán. Mercurio y Marte no pueden ofrecernos detalles con instrumental medianamente básico.


FOTOGRAFÍA

El brillo de los planetas no supondrá ninguna dificultad para que la alineación pueda fotografiarse. Una exposición de varios segundos de una cámara situada sobre un trípode, será más que suficiente. El problema estará en que, al abarcar la alineación planetaria tanta extensión del cielo, necesitaremos un objetivo con la menor distancia focal posible. Un objetivo de 18 mm (como el de la figura) no creo que vaya a abarcar toda la alineación en sí, pues no supera los 100º de campo angular. Necesitaríamos un gran angular o lo que se conoce como "ojo de pez" para captar la imagen entera sobre un fondo completo de paisaje.

Si no se dispone de grandes angulares, otra modalidad es usar las posibilidades que dan muchas cámaras de obtener fotos llamadas panorámicas, donde suman las fotos automáticamente. Cualquier fotografía que podamos hacer de esta alineación nos supondrá un buen recuerdo y nos servirá de aliciente para futuras alineaciones o conjunciones planetarias.

De cualquier forma, mi consejo es dejarse llevar por el espectáculo y emplear la imaginación. A mi personalmente me gusta esperar a las primeras luces del día para que den un toque de color a la escena. Si es desde el campo o la montaña mejor aún, y si es desde la ciudad procuremos encuadrar en la escena algún monumento o detalle característico. De cualquier forma las imágenes que vaya obteniendo las iré subiendo al blog y a las redes sociales.


MOMENTOS INTERESANTES DE LA ALINEACIÓN PLANETARIA

En el encabezado del artículo hemos visto que las distancias entre las planetas no serán precisamente cortas. Referido al amanecer del 24 de enero, Júpiter estará separado de Marte nada menos que 48º, es decir una distancia equivalente a 96 Lunas llenas colocadas una detrás de otra. La distancia entre Marte y Saturno será de 32º y del planeta de los anillos a Venus serán 17º los que le separen. Finalmente, Venus y Mercurio estarán separados por una distancia inferior a 14º. A medida que avancen los días, el planeta Venus irá distanciándose de Saturno y acercándose a Mercurio hasta llegar al día 6 de febrero que formará un bonito triángulo junto a la Luna menguante y Mercurio.


Amanecer del 24 de enero: Por orden de altura, Júpiter, Marte, Saturno, Venus y Mercurio

Amanecer del 31 de enero: Por orden de altura, Júpiter, Luna, Marte, Saturno, Venus y Mercurio

Amanecer del 7 de febrero : Por orden de altura, Júpiter, Marte, Saturno, Venus, Mercurio y la Luna.


La Luna menguante tendrá un acercamiento a cada uno de los planetas alineados. Tendremos una semana prácticamente de maravillosos cuadros en el cielo. Repasamos cada acercamiento entre la Luna y cada uno de los planetas.

Día 28 de enero: Júpiter. La Luna menguante estará iluminada un 83% y se acercará a 3 grados del planeta Júpiter.



Día 1 de febrero: Marte. La Luna estará iluminada un 48% y se situará a 3.5º del planeta rojo. Formará parte del conjunto la preciosa -y separada estrella doble- Alpha Librae de magnitud 2.8



Día 3 y 4 de febrero: Saturno. Ambos días la Luna, iluminada un 30%, se acercará y sobrepasará a Saturno separada casi 7º del planeta.



Día 6 de febrero: Mercurio y Venus. La Luna iluminada solo un 7% va a formar un maravilloso espectáculo junto a ambos planetas. Formará un triángulo y le separará unos 5º de cada planeta. El único inconveniente es que estará muy baja sobre el horizonte sureste superando apenas los diez grados sobre el horizonte.



Lo importante es disfrutar del espectáculo. Las frías mañana nos deleitarán con cielos limpios y repleto de planetas. Para que lo disfrutes. El cielo es maravilloso.

viernes, 18 de diciembre de 2015

El Doble Cúmulo de Perseo: Un enjambre en el cielo.



El "Doble Cúmulo de Perseo" puede localizarse fácilmente desde el hemisferio norte. Su tamaño es destacado, casi un grado de arco, es decir dos veces el tamaño de la Luna Llena. Si a eso le sumamos que se sitúa inmerso en una preciosa zona del cielo atravesada por la Vía Láctea, el Doble Cúmulo se convierte en uno de los objetos celestes más bellos para ser observado con unos prismáticos.

CARACTERÍSTICAS FÍSICAS

Con una magnitud conjunta de 4.3, está compuesto por dos cúmulos abiertos. Uno denominado NGC 869 (al que se le conoce con el nombre de "h") de magnitud 5.3 y el otro es NGC 884 (al que el astrónomo Bayer asignó como Xi Perseii) de magnitud 6.1. Son objetos fácilmente asequibles a instrumentos de poco diámetro. Se supone que ambos objetos están situados a una distancia media de unos 7500 años luz (7000 y 8000 años luz respectivamente) y las últimas investigaciones indican que su masa equivale a 20000  masas solares entre los dos objetos que componen el doble cúmulo. Su edad se estima en 13 millones de años y pertenecen a la asociación estelar Perseus OB1. La separación entre ambos cúmulo se cree que es de unos 1100 años luz. NGC 869 contiene unas 200 estrellas mientras que NGC 884 reúne 50 menos y más débiles por término general que el anterior. La mayoría de las estrellas de ambos cúmulos son azules pero no pasan desapercibidas algunas de color naranja.

LOCALIZACIÓN y OBSERVACIÓN

Desde un lugar con cielo oscuro el Doble Cúmulo (al que se le conoce también como Caldwell 14) se ve a simple vista recorriendo una línea imaginaria entre Alfa de Perseo y Delta Casiopea. A medio camino entre ambas estrellas puede encontrarse con facilidad. Ya el astrónomo griego Hiparco de Nicea (c. 190 a.C. - c. 120 a.C.) lo incorporó en su catalogo de estrellas en el año 130 a.C.

Su visión con prismáticos es excelente, fantástica, con ambos cúmulos dentro del campo de visión. Incluso empleando un telescopio con pocos aumentos pueden entrar ambos cúmulos en el campo y disfrutar de la altísima concentración estelar de ambos cúmulos.

Las coordenadas ecuatoriales del objeto en conjunto son:

Época J2000.0 - Ascensión Recta: 02h20m · Declinación: +57º 08´

A medio camino entre Delta Cas y Alpha Per podemos encontrar al Doble Cúmulo

Si, por el contrario, estamos observando desde lugares contaminados lumínicamente podemos recorrer la línea imaginaria indicada en el párrafo anterior con los prismáticos. Nos detendremos en un "asterismo" con forma de T en el que estarán situados los dos cúmulos: uno en el punto de intersección de las dos líneas de la letra y el otro en la punta este de la línea superior. La observación con unos simples prismáticos de 7x50 ó 10x50 nos revelará su estructura como si fuera una estrella "hinchada".

Carta para imprimir extraída de freestarcharts.com

Desde un lugar oscuro la imagen es magnífica. Con un pequeño telescopio deberíamos centrarnos en cada objeto en particular. Podríamos contar y contar estrellas hasta cansarnos. Con un refractor de 70 mm he podido contar un centenar de estrellas en cada cúmulo y ese número se duplica con creces con uno de 120 mm. Si aplicamos aumentos al telescopio (no son necesarios demasiados) comprobaremos que la mayoría de las estrellas son azules (calientes) aunque destacan varias rojas o anaranjadas (frías). Unos prismáticos permiten destacar muchas estrellas pues existen muchas de magnitud séptima y octava, si bien la cercanía entre ellas imposibilita realizar un conteo detallado. Aunque este instrumental nos permitirá comprobar que el cúmulo llamado NGC 869 tiene una concentración central más destacada que su vecino NGC 884.

En cuanto a estrellas variables en ambos cúmulos hay muchas pero su amplitud de variación es muy pequeña. Destacan especialmente dos variables rojas. Una situada en el cúmulo NGC 884, RS Per que varía desde la magnitud 7.8 a la 10 de manera semirregular en unos siete meses. La otra se sitúa casi en el pasillo intermedio de los dos cúmulos, FZ Per con una variación algo menor que la anterior, de magnitud 9.8 a 10.8 en unos seis meses. A continuación aparecen las curvas de luz de ambas estrellas realizadas a partir de las medidas realizadas por los observadores de la AAVSO durante los últimos 400 días. Como puede verse son estrellas no demasiado seguidas y con unas curvas de luz poco definidas por lo que la observación del Doble Cúmulo también supone un aliciente para el seguimiento de estas estrellas.

Curva de Luz de RS Per (Observaciones: AAVSO)
Curva de Luz de RS Per (Observaciones: AAVSO)

Sin duda el Doble Cúmulo nos ofrece espectáculo garantizado , si nos adentramos seriamente en su observación, cada vez nos seducirá más. Puedes probarlo en estas noches de invierno. Te sorprenderá.

Doble Cúmulo de Perseo fotografiado desde el centro de Sevilla (Autor)

miércoles, 9 de diciembre de 2015

El cometa C/2013 US10 Catalina: Otro cometa por Navidad



Un nuevo cometa se nos presenta para estas navidades con posibilidades de hacerse visible a simple vista. a primeros de año. Se trata del cometa C/2013 US10 Catalina. Fue descubierto el día 31 de octubre de 2013 desde el "Catalina Sky Survey" de la Universidad de Arizona cuando rondaba la magnitud 19. En el momento de su descubrimiento, se descubrió se pensó que era un asteroide (de ahí la designación de "US10") pero observaciones siguientes confirmaron que se trataba de un cometa. El punto más cercano al Sol (perihelio) lo alcanzó el pasado 16 de noviembre. A mediados del mes de enero (el día 12) alcanzará su posición más próxima a la Tierra acercándose a los 67 millones de kilómetros.


OBSERVACIÓN

El cometa puede observarse antes del amanecer durante todo el mes de diciembre en el hemisferio norte y, a medida que avance el año, en la madrugada. Es el único inconveniente que va a tener, pues con unos simples prismáticos o un pequeño telescopio podremos seguirlo.

 Carta Sky & Telescope
Carta Sky & Telescope. Click en ella para formato PDF

En el momento de escribir estas líneas el cometa se encuentra situado en la constelación de Virgo y permanecerá en esta constelación hasta el día 24 de diciembre que será cuando pase a la constelación del Boyero (Bootes). En estos días lo podremos ver muy cerca del planeta Venus.

Las fotografías más recientes están mostrando hasta tres tipos de cola. Una iónica de color azul, una segunda formada por partículas de polvo y una tercera, también de polvo, pero más corta y ténue que la anterior.

Para el seguimiento y observación del cometa podemos usar la Guía rápida para la observación de cometas que ya se publicara en este blog con ocasión de la visita del cometa Lovejoy C/2014 Q2.

Durante los próximos días la evolución del movimiento del cometa se hará patente, hasta tal punto que a finales del mes de diciembre se moverá casi un grado de una noche a otra. Precísamente en la mañana del 1 de enero y, siempre que el cuerpo aguante, podremos ver al cometa Catalina a medio grado de distancia de la brillante estrella Arturo, la principal de la constelación del Boyero.

A mediados del mes de enero se volverá a acercar a una estrella importante. En concreto a la estrella que ocupa el inicio del "mango" de la Osa Mayor, Alkaid, de la que le separará una distancia ligeramente superior a un grado. Aunque ya ira perdiendo brillo podremos ver su movimiento a través del cielo estrellado de manera notable. Se desplazará unos cinco minutos de arco por hora.

También el día 18 de enero se situará a unos tres grados de la pareja de estrellas Mizar/Alcor. A partir de ahí, insisto, irá perdiendo brillo y se irá adentrando, paulatinamente, en las constelaciones del Dragón, Osa Menor y la Jirafa.

El cometa Catalina como un débil punto borroso en el centro de la imagen en na noche nubosa. (06/12/15 - FRB)

Como no podría ser de otra forma, desde este blog se irán actualizando las observaciones conforme pase el tiempo. Así mismo, os invito a participar en él con vuestras observaciones sobre el cometa y con el envío de vuestras fotografías para su publicación. ¡Buena caza!


sábado, 28 de noviembre de 2015

Observando al asteroide Vesta

En el templo de Vesta, óleo de Constantin Hölscher (1902)


Durante estas noches de otoño tenemos la oportunidad de observar al asteroide Vesta en la constelación de Cetus.

Si bien su máximo brillo lo alcanzó a finales de septiembre e inicios de octubre, estas noches de finales de otoño se presentan muy propicias para observar al cuarto asteroide descubierto y su movimiento entre las estrellas.







VESTA

Imagen en 3D de Vesta (NASA)
Vesta fue descubierto el 29 de marzo de 1807 por el médico y astrónomo alemán Wilhelm Olbers (1758-1840) desde la localidad de Bremen. Olbers llamó al asteroide Vesta (diosa del hogar e hija de Saturno y hermana de Júpiter, Neptuno, Plutón y Ceres) por una recomendación del excelente matemático Carl Friedrich Gauss (1777-1855). A pesar de ser el cuarto asteroide descubierto es el tercer objeto más grande del Cinturón de Asteroides tras Ceres y Palas, en cambio es el segundo más masivo y el más brillante de todos debido a que tiene una superficie muy reflexiva. Como se suele denominar, es el cuerpo menor más brillante del Sistema Solar.

Su forma es parecida a una esfera achatada de unos 530 kilómetros de diámetro con una estructura constituida por corteza, manto y núcleo lo que le hace ser un objeto más parecido a la Tierra, Venus o Marte que a otros asteroides. La traslación alrededor del Sol la hace cada 3.63 años (1326 días) y rota alrededor de si mismo en 5.34 horas, dicha rotación pueden detectarse (con experiencia incluso visualmente) pues los cambios de luz del objeto superan las 0.2 magnitudes.

En septiembre de 2007 partió de nuestro planeta la sonda Dawn, visitando a Vesta en agosto de 2011 y orbitando alrededor de él hasta mayo de 2012. Obtuvo imágenes de un inmenso cráter, Rheasilvia, que ya había descubierto el telescopio espacial Hubble que casi cubre en su totalidad al asteroide con sus 460 kilómetros de diámetro y sus impresionantes 23 kilómetros de altura. Otros cráteres que fotografió la sonda Dawn fueron Veneneiia y Marcia que pueden verse en el hemisferio norte del asteroide.

Imagen del hemisferio Sur de Vesta con Rhesilvia (Dawn-2012)

LOCALIZACIÓN Y OBSERVACIÓN

Para su observación solo necesitaremos unos simples prismáticos o un pequeño telescopio. Incluso desde ciudades contaminadas puede detectarse el punto de luz que ser irá desplazando, poco a poco, con respecto a las estrellas adyacentes. Si lo seguimos durante unos días veremos que se habrá desplazado una distancia perfectamente observable. A parte de la satisfacción que produce observar un mundo "vecino" y su movimiento, poco más podemos observar. Incluso una fotografía de corta exposición nos permitirá "cazarlo" incluso, como hemos dicho, desde las ciudades.




Para ello tendremos que buscar la constelación de Cetus, la Ballena. Buscaremos la estrella más brillante de la constelación (que curiosamente está denominada como Beta Ceti), es Diphda o Deneb Kaitos (la cola de la ballena) de magnitud 2.0. Luego subiremos unos 10 grados en dirección noreste y encontraremos la estrella Iota Ceti de magnitud 3.6, en un campo muy cercano nos encontraremos con el asteroide Vesta que brillará como de magnitud 6.8. Veamos las cartas para su localización:

Localización de Vesta (a la derecha en la constelación de Cetus)
Cartas más concreta con la localización de Vesta junto a Iota Ceti


Veamos a continuación, siempre centrados en el campo de Iota Ceti, como podremos ver al asteroide Vesta durante la primera quincena del mes de diciembre.

1 de diciembre, 20h00 TU, a 1º45´de Iota Ceti. Magnitud de Vesta: 6.8



7 de diciembre, 20h00 TU, 1º 30´al noreste de Iota Ceti. Situado a 12´de la roja estrella variable AD Ceti. Vesta brilla con magnitud 6.9



10 de diciembre. 20h00TU. Vesta avanza rápido en el cielo. En este caso se sitúa a 1º 35´de Iota Ceti pero se ha movido casi medio grado en tres días. Magnitud: 6.9




14 de diciembre. 20h00 TU. Sigue desplazándose hacia el norte de Iote Ceti rápidamente. En cuatro días se habrá movido casi 45 minutos de arco. Se va debilitando de brillo encontrándose en magnitud 7.0



El rápido desplazamiento del asteroide es fácilmente perceptible. En ambas fotografías aparece el asteroide Vesta señalado con una flechita y separados entre el 5 y el 9 de noviembre pasados.



Por último aconsejo la lectura de un excelente artículo sobre Vesta y la sonda Dawn escrito por e astrofísico y divulgador científico Daniel Marín en su blog  Eureka. No desaprovechéis la oportunidad de leerlo y de observar al asteroide Vesta, un pequeño vecino cuyo movimiento por los cielos no nos defraudará.