sábado, 14 de abril de 2018

Ecos



Éramos jóvenes y mirábamos las estrellas. El Sol se ponía lentamente mientras montábamos nuestros telescopios. Entonces el color azul del cielo se volvía más oscuro y aparecían las estrellas más brillantes. No había Luna, o si la había, se pondría pronto y la oscuridad llegaría. Mientras el viento de la noche arreciaba, unos buscaban sus cúmulos de estrellas, galaxias y nebulosas viajando por las hojas plastificadas y en ocasiones mojadas, de nuestros primeros atlas estelares; otros observaban a Júpiter y disfrutaban del baile de sus lunas y sus bandas de nubes. Tampoco faltaban quienes volvían a admirarse con los anillos de Saturno o el enamoradizo color rojo del planeta Marte. Observábamos estrellas dobles, medíamos el brillo de las estrellas variables o contábamos cuántos meteoros cruzaban  el cielo en busca de un radiante de felicidad. Todo ello mientras, bajo luces rojas, nuestros compañeros fotografiaban el cielo en busca de una imagen que tardaría días en aparecer antes sus ojos.

De vuelta a casa, mirabas en tu calendario de pared cuando tendrías de nuevo un fin de semana donde la Luna no molestara con su luz cegadora. Ansiabas otra noche como la que habías pasado y repasabas con cariño tus notas, tus dibujos y tus observaciones. Poco a poco, te estabas haciendo con un buen cuaderno de observaciones astronómicas... Tu cuaderno. 

Subías a tu azotea, pero el cielo no era igual y las constelaciones adelgazaban huérfanas de estrellas débiles. Pero las estrellas más brillantes seguían ahí y la Luna, creciente, ahora ya no te molestaba. Tomabas con tus dos manos esos únicos prismáticos que tenías y observabas el Mare Crisium y toda la sucesión de preciosos cráteres que conforman el limbo lunar. Ahora no te cansabas. Disfrutabas.

Al bajar los escalones que llevaban años sonriendo a las pisadas de aquellos que reconocían tu ilusión por las estrellas, buscabas tu libro de Astronomía o tu revista pionera recién comprada y devorabas sus páginas buscando algún dato que te hiciera volver a lo que habías observado la noche anterior. Leías y con ellos dormías. Soñabas con cielos oscuros dibujados con la luz de las estrellas.


Éramos jóvenes y mirábamos las estrellas. Hemos estudiado el Cielo y hemos aprendido del Universo. Y aún seguimos. Cada uno de nosotros somos algo de aquellos maravillosos momentos. Tú y yo. Nosotros. Somos los ecos de esas maravillosas noches estrelladas. Éramos jóvenes y miramos las estrellas.




Dedicado a todos los que, como yo, aprendimos a volar observando las estrellas




Mi primer telescopio...
Mi primer libro de Astronomía...


Mis `primeras observaciones publicadas...



lunes, 19 de marzo de 2018

19-20-21 de marzo: Una oportunidad para observar a Venus y Mercurio muy próximos entre sí.

Vista de Mercurio, Venus y la Luna en la tarde del 19 de marzo

Es sabido la dificultad que tiene la observación de Mercurio. Los astrónomos tardaron bastantes años en observar detalles del planeta con sus telescopios. Y es que, el planeta más cercano al Sol, no se destaca precísamente por que sus apariciones sean notables y alcance gran altura sobre el horizonte. De cualquier forma, en la tarde del lunes 19 de marzo podrán observarse separados menos de 4 grados una vez que se ponga el Sol. En ese momento los planetas (sobre las 20 horas horario peninsular español, 19hTU) alcanzarán una altura de 10 grados sobre el horizonte oeste y formarán un precioso triángulo con la Luna que estará iluminada un 6% formando un precioso y débil creciente. A su vez la Luna tendrá muy cerca la estrella Nu Psc de cuarta magnitud. Venus brillará con magnitud -4 y Mercurio +0.6, no obstante es aconsejable que haya oscuridad en el cielo para observar con nitidez a la pareja.

Durante los siguientes días los planetas se irán separando paulatinamente y Mercurio irá perdiendo altura sobre el horizonte conforme vayan pasando los días. En los días 20 y 21 la distancia será de unos cuatro grados de separación, ocho veces el diámetro de la Luna Llena. La Luna, por su parte, se irá separando de ellos y Venus seguirá destacando como el objeto más brillante de todo el cielo poco menos de una  hora hasta después de haberse puesto el Sol. Si las nubes nos lo permiten, no dejemos pasar la oportunidad de aprovechar a nuestros vecinos más cercanos al Sol.

Aspecto de los planetas en la tarde del 20 de marzo

Aspecto del horizonte oeste con los dos planetas el 21 de marzo


viernes, 2 de marzo de 2018

Las "Observaciones Astronómicas" de Donato Creti



Siempre me han encantado las pinturas que contienen motivos astronómicos. Me imagino a pintores curiosos, convertidos en precursores de la fotografía a la hora de representar las maravillas del cielo nocturno, ataviados con sus ropas salpicadas de manchas de pinturas de colores variados pintando sus noches estrelladas. Mi "prima" Tiziana, quien pinta el cielo y la tierra con acuarelas cargadas de ilusión, sugirió subir cuadros de diversa temática a Facebook inspirados por un motivo en concreto. Curiosamente, a mi me tocó la Astronomía. Asi que, Tizi, lo prometido es deuda, aquí tienes algunos cuadros curiosos de uno de tus magníficos pintores compatriotas.



"Autoretrato", Donato Creti
Donato Creti fue un pintor y dibujante clásico nacido en 1671 en la ciudad italiana de Cremona perteneciente a la escuela pictórica boloñesa. Creti realiza sus poéticas pinturas con un trazo fino  y destacado por sus detalles donde el color adquiere gran importancia. 

El año 1711 recibió un encargo por parte del conde boloñés Luigi Ferdinando Marsigli. El aristócrata andaba fascinado por las Matemáticas, la Medicina y las Ciencias Naturales en general. A su paso por las universidades italianas tuvo como maestros a profesores como Geminiano Montanari (el que descubrió los cambios de brillo de la estrella Algol) o a Marcello Malphigi (el primero en observar células vivas).  Su interés por la Ciencia en general hizo que ingresara en la Academia Francesa de Ciencias y en la prestigiosa Royal Society presentado por el mismísimo Isaac Newton.

El encargo que el conde Marsigli le hizo a Donato Creti consistió en una serie de ocho pinturas relacionadas con la Astronomía que quería regalar al Papa Clemente XI (con el que, al parecer, compartía interés por las estrellas) con una disimulada petición para que construyera un observatorio astronómico. Creti se puso manos a la obra y pintó las ocho tablas, todas ellas inspiradas en el Sistema Solar y que hoy podemos contemplar en la Pinacoteca Vaticana.


"OBSERVACIONES ASTRONÓMICAS"

La serie de pinturas monográficas recorrían el Sistema Solar empezando en el Sol, pasando por la Luna y los cinco planetas conocidos en los tiempos de Creti añadiéndole un cometa. (¡Curiósamente existen muchos cuadros de cometas!) Los cuadros, de 51 x 35 centímetros de tamaño, contaron con el "apoyo científico" del mismísimo Marsigli procurando que los cuerpos celestes estuviesen representados tal y como podrían verse por algunos pequeños telescopios de la época. 

Obsérvese en ellas algunos detalles curiosos. Una mancha perdida en el Sol; detalles en la Luna como las líneas radiales del cráter Tycho; las fases de Mercurio y Venus; un curioso "disco" de Marte; las bandas y tres de los satélites de Júpiter (personalmente es la que más me gusta); un anillo de Saturno demasiado recogido o un brillante cometa con su extensa cola. Estas fueron las pinturas que componían tan preciosa y bucólica colección, ¡Espero que os gusten! ¡Ah! Marsigli consiguió el observatorio astronómico...

"El Sol"


"La Luna"

"Mercurio"


"Venus"



"Marte"

"Júpiter"

"Saturno"

"Cometa"


martes, 30 de enero de 2018

Luna Azul, Superluna, Luna de Sangre...simplemente Luna Llena



Anoche recibí un mensaje de una amiga y seguidora del blog acerca de la expectación creada por los medios informativos marcando adjetivos a la Luna con cierto cariz sensacionalista. Mañana miércoles, 31 de enero, tendremos  ¿Luna Azul, Superluna, Luna de Sangre?. Tendremos una Luna Llena preciosa, sin más y, eso sí, un Eclipse de Luna que lamentablemente no observaremos desde nuestras latitudes.  Pero aunque no veremos más que una espléndida Luna Llena y el resto sea fruto del más puro sensacionalismo, al menos, desde mi punto de vista, muchas personas se asomarán a su ventana y observarán la Luna y quien sabe si entre ellas a alguna que otra le sirve esto para adentrarse en el fascinante mundo de la observación del Universo. ¡Ojalá! Eso si, recuerda, mañana una espléndida Luna Llena, sin más.


SUPERLUNA

Superluna de noviembre de 2016 fotografiada entre árboles tomada por el autor

Este término es usado cuando coincide la Luna Llena con el mayor acercamiento de la misma a la Tierra. La explicación no tiene más relevancia (que no es poca) que el hecho de que, como los demás cuerpos del Sistema Solar, la Luna orbita a la Tierra siguiendo una trayectoria elíptica. El término fue usado por primera vez por un astrólogo, Richard Noile, en 1979. ¡Un astrólogo no es un astrónomo! El primero es una persona que cree que los astros influyen sobre el comportamiento de las personas y además gana dinero merced a sus seguidores pero sin ninguna validez científica. Un astrónomo estudia los astros siguiendo la metodología propia de la Ciencia. En una "Superluna", debido a la cercanía, la Luna puede llegar a verse hasta un 14% mayor y ligerisimamente más brillante (en el caso óptimo de noviembre de 2016, otra cosa es que esos incrementos que parecen llamativos, no sean tan perceptibles por la vista humana. En lo único que podría afectar sería en las mareas. Como la fuerza de la marea es inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que separa la Tierra y la Luna, al estar más cerca la Luna, la fuerza de las mareas será algo mayor y de hecho esas mareas son conocidas como "mareas de perigeo".

LUNA AZUL

No, lo siento. No vamos a ver ninguna Luna con color azul. Cuando en un mismo mes acontecen dos Lunas Llenas, la segunda recibe este nombre. Por ejemplo, este año la primera Luna Llena fue el día 2 de enero y la segunda es el día 31, de modo que esta segunda recibe este curioso apelativo. El nombre de Luna Azul, (Blue Moon en inglés), procede del término anglosajón belewe que quedó transformada en blew y de ahí pasó a blue (azul en inglés), una palabra que hacía referencia al desfase entre el período de fases lunares (29.5 días) y el mes (month en inglés, de raíz moon, Luna) de 31 días. Estos meses belewe, que descuadraban a antiguos medievales por esa diferencia de calendario gregoriano (cristiano romano), eran conocidos como meses traidores.

LUNA DE SANGRE

Fotografía del Eclipse de Luna de Sep2015 (Autor)
Aquí ya si que se riza el rizo. De sangre, ahí es nada. El nombre, de origen bíblico, hace clara referencia al color que suele tomar la Luna durante la fase de totalidad de los eclipses de Luna pero no hay más. Y no siempre en la totalidad existe un color tan rojizo... De cualquier forma, como he dicho en la cabecera, el eclipse de Luna no será visible desde nuestras latitudes de modo que, eso sí, nos perderemos el espectáculo.











EL ECLIPSE DE LUNA

Zona de visibilidad del eclipse de Luna del 31 de enero de 2018

Esto sí, ya es Ciencia. Mañana día 31 de enero podrá observarse un eclipse de Luna desde será visible totalmente desde las zonas más claras del mapa superior y parcialmente desde las zonas gris claro. Las zonas oscuras, como por ejemplo España, serán aquellas desde donde NO podremos observarlo pues será de día. Tendremos que esperar a finales del mes de julio para poder gozar del, ese sí, verdadero espectáculo que nos muestra la Luna Llena.

Horarios y fases del eclipse


Por cierto si algún lector que sea afortunado de vivir en esos lugares desde donde podrá observar el eclipse puede consultar un post que escribí hace un tiempo y perfectamente aplicable al eclipse de mañana aquí.

De modo que, NO, no vamos a ver ni una inmensa Luna, ni de color azul y menos con sangre. Lo que disfrutaremos será de una preciosa Luna Llena como hacermos cada mes, así que Pilar Gómez, espero que el post sirva para aclarar algunas dudas y por supuesto que disfrutes la magnífica visión que siempre nos ofrece nuestro satélite.

Eso sí, si yo me tuviera que quedar con algún adjetivo para la Luna emplearía el de Luna de Miel, pero tal y como lo cantaba la genial Gloria Lasso...



"Nunca sabré como tu alma ha encendido mi noche..."