domingo, 18 de diciembre de 2016

Noches de Paz



Disfruta estos días del cielo. Cuando se haya puesto el Sol, mira al Oeste, verás un objeto muy brillante. Es el planeta Venus. Tras el Sol y la Luna, es el cuerpo más brillante de cuantos puedes ver en el cielo. Es como el hijo entre dos padres que nos iluminan el día y la noche. Fíjate bien en él y disfruta de ese momento. Es precioso. Ahora mira un poco más arriba, verás un punto rojo, modesto, brillante e intrigante. Es otro de nuestros hermanos del Sistema Solar: el planeta Marte. Otro de los hijos de la preciosa familia que nos alumbran los cielos. Venus y Marte se irán acercando durante todos estos días navideños. Obsérvalos.

En el primer día del año, la madre, la Luna, como salvaguardando a sus hijos tras el fin de año se situará al sur de Venus, y al día siguiente estará entre medio de los dos mostrándonos con un pequeño creciente lo encantadora que es. Será una magnífica forma de empezar el 2017.

Atardecer del día 1 de enero de 2017

Atardecer del día 2 de enero de 2017

Ahora mira al Este. Esa parte del cielo no tiene desperdicio en estas fechas. Existen muchas estrellas brillantes en esa región. Desde el horizonte empieza a emerger la preciosa constelación de Orión. Es tan bonita que le llaman la Catedral del Cielo, incluso incorpora una Capilla Sixtina en ella. Al norte de la constelación verás una estrella roja, Aldebarán, la estrella más brillante de la constelación del Toro, y un poco más arriba de ella un pequeño conjunto de estrellas visibles, las Pléyades. Un auténtico recuerdo de mi afición. Cuando las ves, siempre te sacan una sonrisa. Más hacia el norte y alta sobre el horizonte se sitúa la constelación de Auriga con su forma de pentágono y su brillante estrella Capella. Abajo de Auriga, los hermanos celestes, los Gemelos (Geminis) saludando al observador desde el horizonte.

El horizonte este en las primeras horas de las noches de Navidad

A veces los amaneceres tienen más encanto que los atardeceres. A mi me gusta mucho observar el cielo en las últimas horas de la madrugada. Aún desde la ciudad. El cielo está más limpio y el silencio te sirve de compañía. Si puedes hacerlo en estos días, o has de madrugar por tus obligaciones, fíjate bien el cielo del Sur. Verás un objeto brillante junto a otro más débil. El más brillante, blanco y marcado, es el planeta Júpiter. Nuestro hermano mayor en el Sistema Solar. Se sitúa al norte de la estrella más brillante de la constelación de la Virgen, su nombre es Espiga (Spica), espiga de trigo para los griegos y Ceres, diosa de la agricultura para los romanos. En el amanecer del día 23 de diciembre la Luna se situará muy cerca de Júpiter y Spica. Un bello cuadro en el cielo navideño.


En el cielo Sur, Júpiter y la estrella Spica. En el amanecer del día 23 podremos ver junto a ellos a la Luna.


Mirar al cielo supone transportarnos en el tiempo y en el espacio. Genera paz y tranquilidad. Nos hace pequeños pero, a la vez, nos hace grandes. Nos permite, además, compartir con todos los de nuestra misma especie el espectáculo que ofrece y todo lo que ello conlleva. Y no solo eso. Su observación genera amistad, afinidad, belleza, armonía, compañerismo e incluso amor. Jamás perdamos la oportunidad de observar el cielo. 

Disfruta también de estos días, cualquiera que sea la excusa. Déjate ir. Aunque sea solo un instante. Comparte un rato con quien quieres y con quien te hacen feliz. Si puedes, mira el cielo con ellos. Y si no, siempre te quedará el cielo para que lo admires. Tu que lees esto, recibe, de todo corazón, mis más sinceros deseos de Felicidad para la Navidad que se presenta y que en el próximo 2017 dicha Felicidad no nos abandone en ningún momento. Disfruta siempre del Firmamento estrellado, siempre te asegurarán unas fantásticas Noches de Paz.



2 comentarios:

ESPERANZA ESPERANZA dijo...

Nos encanta este articulo.
Vemos que observas desde cerca de nosotros, " Entre encinas y estrellas" está al otro lado de la sierra de Huelva. En Fregenal de la Sierra y estamos declarados casa rural Starlight. Ven a visitarnos cuando quieras.
Un abrazo galáctico :-)

Francisco Rodriguez Bergali dijo...

Muchas gracias Esperanza. Como no podría ser de otra forma, lo tendré en cuenta. Espero visitaros. Un saludo y gracias de nuevo ;)