jueves, 26 de julio de 2018

¡Un eclipse para los niños!




Seguro que ya habrás visto o escuchado en algún sitio que el viernes por la noche hay un eclipse de Luna. ¿Si? ¡Pues no te lo pierdas! Salvo que las nubes te lo impidan, puedes disfrutar de unas de las cosas más bonita que te puede ofrecer el cielo. Lo recordarás toda tu vida, aunque veas varios de ellos a lo largo de todos los años que cumplas. Estás de vacaciones, ¡es viernes! la primera noche del fin de semana y para estas noches de julio, se está muy bien al aire libre. Así que, habla con tus padres, reúnete con algún que otro amiguete y sube a la azotea, ve a algún parque cercano o donde estés de vacaciones, ¡pero obsérvalo!. ¡Ah! Aunque no te hará falta nada más que tus ojos para disfrutarlo, pregunta en casa si tienen algún pequeño prismático para observarlo, da igual como sea, lo esencial, hoy, SI es visible a los ojos.


¿QUÉ ES?



Un Eclipse de Luna, como ves en el dibujo que ha hecho mi hijo pequeño, se produce cuando la Tierra, a lo largo de su giro alrededor del Sol, se sitúa en la misma línea que el Sol y la Luna y en el medio de estos dos astros. Entonces, cuando el Sol ilumina a la Tierra, nuestro planeta proyecta una sombra en la que queda sumergida la Luna entera. ¡Realmente ves la sombra de nuestro planeta proyectada en la Luna como si fuese un cine!


¿CUÁNDO ES?



Será mañana viernes. Nada más hacerse de noche verás a la Luna ya oscurecida. Esta vez no podremos ver el eclipse entero pero no te quejes porque si fuese invierno o de madrugada no estoy muy convencido de que tus padres te dejaran subir a la azotea a verlo. Así que puedes disfrutarlo durante casi dos horas hasta que se acabe. ¡Tenemos suerte!


¿HACIA DÓNDE MIRO?



Tienes que buscar un horizonte donde no haya muchos árboles ni edificios que te molesten. Pero si no lo tienes, no te preocupes, sólo es cuestión de tiempo que puedas ver a la Luna más alta en el cielo. Cuando vamos de viaje o en  una excursión por el campo seguimos unos puntos para orientarnos que se llaman puntos cardinales. Seguramente habrás escuchado hablar del norte, sur, este y oeste. Pues bien, esos son los puntos cardinales. En estos días el Sol se pone en un punto muy cercano al oeste, lo verás porque, aunque el Sol se haya puesto hace rato, aún verás luz en ese sitio. Pues bien tu tendrás que mirar a tu espalda. ¡Por ahí aparecerá la Luna ya oscurecida!



¿QUÉ VERÉ?



Nada más salga la Luna ya la veremos oscurecida de color naranja o rojo, hacia las diez y veinte de la noche (acuérdate bien de esta hora) el eclipse llegará a su punto más importante, al que los astrónomos llaman MÁXIMO del eclipse. La Luna estará en el punto donde la sombra de la Tierra le da plenamente. Entonces tienes que pararte a disfrutar de la imagen que nos ofrece la Luna. ¡Es realmente maravillosa! ¡Es tu compañera de viaje por el Sistema Solar! Luego verás como toda la parte naranja o roja va moviéndose desde la izquierda a la derecha del disco lunar dejando una zona más oscura. Así, hasta pasadas las doce de la noche donde ya se habrá completado el eclipse y habrás disfrutado de una buena noche astronómica. ¿Quién sabe? ¡A lo mejor esto te anima a convertirte en astrónomo cuando seas mayor! Eso, piénsalo al acostarte.


¿TE ATREVES A MEDIR EL BRILLO DE LA TIERRA?

Cada eclipse de Luna es diferente. Unos tienen un color rojo muy oscuro, otros un naranja más claro y, en algunos casos, la Luna se vuelve muy oscura, casi gris. Esto se debe a como está de limpia la atmósfera de la Tierra. Por ejemplo, en el año 1991, cuando tus padres eran jóvenes, hubo un volcán en Filipinas que tuvo una fuerte erupción y sus cenizas cubrieron buena parte de la atmósfera. Más de un año después, hubo un eclipse de Luna y fue ¡muy oscuro!

Hubo un astrónomo francés, llamado Danjon, que se inventó un número para clasificar la oscuridad de cada eclipse en su punto más importante, en el máximo, ¿recuerdas? a las diez y veinte más o menos. Es muy fácil y lo podrás hacer tu mismo. Estos números, del cero al cuatro, se llaman la escala Danjon y sólo tendrás que fijarte como es la Luna en el momento del máximo. Dice así:

Le pondremos el número 0 si...

"el eclipse es muy oscuro, la Luna casi ni se ve"

Le pondremos el número 1 si...

"el eclipse tiene un color gris oscuro o incluso marrón oscuro y cuesta ver algunas partes de la Luna"


Le pondremos el número 2 si...

"el eclipse tiene un color rojo, la Luna es roja, con un rojo más oscuro por el centro y los bordes más claritos, incluso naranja"


Le pondremos el número 3 si...

"el eclipse tiene un color rojo ladrillo, los bordes de la Luna son amarillos "


Y le pondremos el número 4 si...



"el eclipse es muy brillante, la Luna tiene un color naranja muy muy claro, incluso amarillo, y los bordes pueden ser azules"


¡Es fácil! ¿No? Para que no te líes te voy a poner una imagen para que te la imprimas en casa y te sirva de ejemplo. Compártela con tus familiares y amigos y cuando sea el máximo del eclipse haced el experimento todos a la vez. ¡Os va a resultar muy divertido!





Guardad siempre ese número, será vuestro primer eclipse total de Luna, pero seguro que no el último. Y quizá ese número os abra las puertas a la Ciencia. La Ciencia es apasionante, de verdad, y aún más para los niños como tú. Qué nada te eclipse la oportunidad de disfrutarlo ¡Obsérvalo! ¡Te encantará!



Dibujos: Santiago Rodríguez, 8 años.
Texto: Francisco Rodríguez, algunos más.









1 comentario:

Antonio Vergara dijo...

Esta noche pondré "el ojo en la luna" .... Por cierto Paco, mira tu Hangauts. Un abrazo y muchas gracias !!