lunes, 20 de diciembre de 2010

V643 Orionis: una brillante eclipsante de largo período.

A petición de Lubos Brat y el Dr. Petr Zasche del Observatorio de B.R.N.O. en la República Checa se requieren observaciones de esta eclipsante de largo período. El programa de observación se inició el pasado día 5 de diciembre y se extendería hasta el próximo 20 de marzo de 2011.

La variable es una eclipsante que varía su brillo desde la magnitud 9.4 a la 10.4 en la banda V cada 52,4225 días. La duración del eclipse es de 6 días y 8 horas. A mitad de camino la estrella sufre una caída correspondiente a su mínimo secundario que le lleva a la magnitud 9,8.

Curva de Luz de V643 Orionis

El interés astrofísico es su rápido movimiento apsidal que sería confirmado con la observación de estos eclipses. La fecha prevista de los mismos está centrada en:

Mínimo Secundario: 24/12/2010 [Observación desde el día 21 al 27 ambos inclusive]
Mínimo Primario: 19/01/2011 [Observación desde el día 15 al 23 ambos inclusive]
Mínimo Secundario: 14/02/2011 [Observación dsde el día 11 al 17 ambos inclusive]
Mínimo Principal: 12/03/2011 [Observación desde el día 8 al 16 ambos inclusive]

Se requieren observaciones visuales, fotográficas (DLSR) o con CCD centradas en los días de eclipses.





Las cartas para localizar la estrella y comparar pueden encontrarse aquí:

Carta A

Carta B



Creo que es un buen programa de observación asequible a cualquier instrumental y prácticamente desde cualquier sitio de una estrella realtivamente brillante.



viernes, 19 de noviembre de 2010

Observando Variables...

Realmente nunca se me había ocurrido escribir una entrada como esta pero mi amigo Juan Luis González Carballo (doblista y variabista) me lo propuso y como quiera que su Décima Esfera es hermana de mi Ojo en el Cielo pues aquí lo tiene. Me propongo comentar que, como, cuando, desde donde y con qué observo.


Eta Aquilae: ¡Mi primera curva de luz!. Verano de 1986.

Mi interés por las estrellas variables es simultaneo al de mi interés por la Astronomía. Llevo 25 años aproximadamente observando estrellas variables y creo que lo haré toda mi vida mientras pueda por la sencilla razón de que soy feliz haciéndolo. En la actualidad observo estrellas de todo tipo: largo período, semirregulares, irregulares, eruptivas, eclipsantes y cefeídas de largo período. Brillantes y no tan brillantes; periódicas o erráticas, rápidas y muy lentas. Soy consciente de que, dependiendo del tipo de estrellas que se observe, se pueden obtener mejores o peores resultados pero no creo, en la actualidad, que sean inválidos mientras se envíen, se compartan y haga con verdadero cariño y espíritu científico. De la misma forma que soy consciente de que no puedo hacer trabajos muy rigurosos porque en la actualidad no puedo disponer, de manera regular, del tiempo, del lugar ni, del montaje cotidiano del instrumental requerido para ello. Realmente solo quiero disfrutar y actualmente lo consigo.

Observo regularmente, todos los días que puedo desde la azotea de mi casa situada en el centro de la ciudad de Sevilla. Hago Astronomía Urbana desde una ciudad muy contaminada lumínicamente y sin visos de mejora, más bien de "peora", pero es lo que tengo y a lo que me tengo que amoldar.

Uso cámaras DLSR (dos de Canon) que me son fáciles de subir a la azotea y registrar estrellas de hasta la magnitud 10, con una exposición de 2’5 segundos sin problemas o facilmente acoplables a un pequeño telescopio de 70 mm que me permite alcanzar la 12,0 en 5 segundos. Aunque en ocasiones aún empleo los métodos visuales, ya prácticamente los he abandonado, solo lo hago para unirlos a las observaciones fotográficas. Desde la ciudad observo estrellas brillantes (no inferiores a la novena magnitud) y que suelen ser muy poco observadas o que, aún siéndolo, llevo muchos años observándolas y son como mis niñas... Las imágenes las reduzco usando el software IRIS aunque directamente he de reconocer que también se obtienen resultados sorprendentes, no exactos, pero sí con buena aproximación, lo digo por si alguien se anima ha hacerlo así. De hecho la observación de variables con cámaras DLSR está creciendo cada día que pasa teniendo más y más adeptos.

En ocasiones salgo al campo con la familia por fines de semana completos, puentes o semanas y desde allí me ayudo con un refractor de 120mm/1000mm con el que sigo eclipsantes débiles que necesitan determinar la evolución de las variaciones de sus O-C. Este proyecto me gusta muchísimo y envío las observaciones al observatorio polaco de Mt. Suhora. Cuando voy al campo sólo me dedico a las eclipsantes pues puedo disponer de toda la noche para su seguimiento y las condiciones generales de observación (incluída las familiares) son óptimas: telescopios, cámaras, portátil…en la azotea es costosísimo para mi hacer eso. También sigo una programa propuesto por Sebastián Otero (alma mater de Wezen 1.88) para la determinación de eclipses en estrellas con períodos indefinidos o sospechosas de ser eclipsantes. Las más brillantes las hago desde Sevilla con DLSR. Es un programa, éste, que realmente me encanta y que creo que es extraordinariamente interesante para un observador de variables que observe visualmente. Se puede ver el programa aquí.

¿Y qué hago con las observaciones? Pues las envío a la AAVSO, organización de la que soy miembro desde hace bastantes años; las de eclipsantes a Mt. Suhora; algunas otras a entidades públicas o privadas que la solicitan, y además ANALIZO mis propias observaciones con frecuencia, curiosamente obtengo resultados para semirregulares bastante curiosos, calculo tiempos de mínimo de eclipsantes o hago la “curva” de luz para “variables” que no he visto variar en la vida…(por ejemplo RX Cep).

Iré tratando de exponer todos mis resultados aquí por si alguien quiere realizar algún estudio más serio o que disponga de un instrumental adecuado que pueda usar diariamente. Pero por ahora sólo me quedaría listar las estrellas que habitualmente sigo pero eso lo voy a dejar para otra ocasión porque extendería, ya demasiado la entrada. De momento Juan Luis, espero haberte complacido, al menos la mitad, cómo para una tapita en Monesterio...

domingo, 3 de octubre de 2010

John Goodricke y el descubrimiento de Algol


John Goodricke. Pintura de James Scouler (c.1785)

En las noches de otoño la constelación de Perseo brilla alta sobre el horizonte noreste. De todos es conocido que la segunda de las estrellas en brillo de la constelación, Algol, es el prototipo de las variables eclipsantes. ¿Qué observarían los antiguos astrónomos para darle un nombre tan llamativo como "la cabeza del demonio"? Imagino a unos astrónomos sucumbidos ante la inmutabilidad de los cielos observando como una estrella se desvanecía, cada tres días, durante algo menos de cinco horas brillando casi una magnitud y media menos para luego recuperar su situación habitual. Indiscutiblemente debía ser un signo envenenado. No cabía duda. Un guiño malicioso que no traería buenos augurios.

Afortunadamente la ciencia avanza y llegamos a la romántica y culta holanda del siglo XVIII. Allí, en Groninga, nació John Goodricke la primera persona que se encargó de darle a Algol una explicación menos sobrenatural. Nació en 1764 en el seno de una familia acomodada compuesta por un diplomático inglés casado con una mujer holandesa hija de un comerciante. A los cinco años de edad el sonido del silencio le fue impuesto para siempre debido a un ataque de escarlatina, pero sus estudios en Edimburgo y York le permitieron que la sordera no fuera un obstáculo para comunicarse con los demás llegando incluso a aprender a hablar. El entusiasmo que le transmitió un profesor de religión, elocución y astronomía llamado William Enfield fue determinante para que, ya con 13 años, se convirtiera en astrónomo aficionado.

Su adolescencia la pasaba en York, en Trasure´s House, la Casa del Tesorero, observando el cielo en compañía de su primo y también variabilista  Eduard Pigott (1753-1825). Un joven cuyo padre había construido un observatorio astronómico a poca distancia de la casa de Goodricke. Durante un tiempo John observó Algol...

"Esta noche he observado a la Beta de Perseo y me ha sorprendido mucho encontrar su brillo alterado. Ahora parece ser de cuarta magnitud...La observé diligéntemente durante más de una hora...apenas podía creer que cambió su brillo, porque nunca había oído hablar de una estrellas variable que variara tan rapidamente su brillo. Pensé que podría ser, tal vez, una ilusión óptica, un defecto en mis ojos o mal aire, pero a continuación se mostrará que el cambio es cierto y no esa un error".

John Goodricke, 12 de noviembre de 1782 , diario personal.



Cartas de John Goodricke explicando sus observaciones


Geminiano Montanari (1633-1687) ya había observado los cambios de la estrella hacia 1670 pero no llegaba a comprender exactamente que ocurría ni porqué. Goodricke, que se había convertido en un excelente astrónomo aficionado, la observó concienzudamente llegando a la conclusión que sus variaciones eran regulares en el tiempo, produciéndose la caída de brillo al cabo de unas 70 horas... En la primavera de 1783 (y también de su vida) presentó a la Royal Society una explicación al fenómeno completamente inédita, atrevida y valiente:

Atribuyó a la existencia de una estrella compañera que giraba alrededor de Algol estos cambios de luz. Cuando la compañera, situada en la línea de visión que unía la Tierra con Algol, pasaba por delante de ésta última se producía un eclipse y como consecuencia de ello un desvanecimiento en el brillo de Algol. Incluso dio una segunda opción: si no era una estrella, la estrella tenía una inmensa mancha oscura que se nos mostraba cuando la estrella giraba. Al año siguiente, Goodricke se decidió por la teoría del eclipse.

Su explicación es correcta y los miembros de la Royal Society así lo consideraron también siendo admitido tres años más tarde como miembro de la laureada institución y concediéndole la medalla Godfrey Copley. Lamentablemente no pudo disfrutar mucho de las gracias concedidas pues el 20 de abril de 1786, cuatro después de su galardón, falleció tras sufrir una pulmonía.

Su hipótesis tardó en comprobarse experimentalmente pero llegó. Fue en 1890 cuando el astrónomo alemán Carl Vogel dirigió un espectroscopio a la estrella detectando a la compañera de Algol que en recuerdo del joven astrónomo aficionado fue llamada "Estrella de Goodricke".

John Goodricke también observo a Sheliak en 1783/1784 (Beta Lyrae) y a Delta Cephei calculándose sus períodos pero eso ya forma parte de otras fascinantes historias de la observación de las estrellas variables.

Placa en la casa desde donde realizara las observaciones, dice así:

Desde una ventana de Trasure´s House, cerca de esta placa, el jovén sordomundo astrónomo John Goodricke 1764 - 1786 fue elgido miembro de la Royal Society a la edad de 21 años, observó la periodicidad de la estrella ALGOL y descubrió la variación de Delta CEPHEI  y otras estrellas sentando así las bases de la moderna medición del Universo.

Este mes de octubre podremos simular a Goodricke observando los eclipses de Algol siguiendo sus cambios de brillo. Podemos hacer las comparaciones usando la carta que se expone. Las efemérides de los mínimos de luz son las siguientes:

6 de Octubre, 23h17UT, (noche del 6 al 7), Algol a 42 grados sobre el horizonte desde Sevilla.
9 de Octubre, 20h06UT, a unos 23 grados sobre el horizonte de Sevilla.
29 de Ocutbre, 21h47, a unos 53 grados de altura.

Carta de la AAVSO para observar a Algol

domingo, 19 de septiembre de 2010

El aumento de brillo durante la totalidad del eclipse de Epsilon Aurigae

Tal y como se explicó en la entrada introductoria de agosto de 2009, aún estamos observando el eclipse de esta brillante estrella el cual no queda exento de interrogantes. De hecho desde que Johann Fritsch descubriese las variaciones de brillo en 1821, se inician toda una serie de hipótesis para explicar el fenómeno, adquieriendo la mayor credibilidad la que expusiese Hans Ludendorff en 1904. Ludendorff atribuyó al mecanismo de un eclipse la variación en el brillo de la estrella.

Como sabemos, el eclipse de Almaaz (su nombre propio) dura algo más de 27 años y actualmente se sitúa en su mínimo de luz, en la totalidad. Pero si repasamos lo que comentamos en la entrada anterior y observamos la curva de luz obtenida por la AAVSO durante el pasado eclipse de 1982-1984 nos encontramos con una ligera subida de brillo justo casi a la mitad de la totalidad que puede llegar a dos décimas de magntud.. ¿Por qué? ¿A qué se debe esa subida de luz?



Sabemos que la estrella principal es una supergigante situada a algo más de 2000 años-luz de tipo espectral F con un tamaño de entre 100 y 200 veces el del Sol. En cuanto al componente secundario es un objeto realmente extraño. La propuesta más aceptada era la emitida en 1971 por el astrónomo Robert Wilson. El objeto secundario que provocaría el eclipse sería un disco oscuro inclinado en relación a la órbita de la estrella. Se supone que en el centro de dicho disco existe un sistema binario muy cercano que además de provocar altas temperaturas en el disco le confiere -por su masa- la forma plana del mismo. El centro de dicho disco, con hueco, sería lo que podría explicar el pequeño aumento de brillo que se observa a mitad del eclipse.


La imagen ha sido extraída desde aquí


Hace cinco años, el Explorardor Espectroscópico de Ultravioleta Lejano (FUSE) dirigió sus detectores hacia el sistema pero no obtuvo un resultado satisfactorio para corroborar la hipótesis al no corresponderse la emisión de energía propia de sistemas binarios con la observada por el satélite. A pesar de todo, es la hipótesis más plausible. Imaginemos que la compañera es un donuts ópaco y en el que el borde del "hueco" del donuts se sitúan las dos componentes del sistema binario.

Existe toda una campaña internacional de observación en cualquiera de los sistemas fotométricos (incluído el visual) cuyo enlace he puesto en la lista de los mismos y que incluye un boletín en pdf. En agosto pasado era la fecha prevista para la mitad del eclipse del sistema y parece que se está cumpliendo como puede verse en la curva de luz promediada obtenida con datos de observadores de la AAVSO.


Como puede verse en el gráfico promediado, actualmente estamos saliendo de esa fase de subida de brillo para volver a caer y emprender el mínimo hasta la primavera del próximo año. ¿O volverá a subir de brillo? Realmente es una incógnita pues se estima que la subida de brillo dure hasta mediados de octubre, pero lo que si está claro es que durante el próximo otoño e invierno deberíamos seguir a Epsilon Aurigae por si la estrella nos depara alguna sorpresa. La veremos en su brillo mínimo para ya en el próximo verano y otoño verla brillar en todo su esplendor. Aprovechemos a disfrutar de este espectáculo, el próximo eclipse será en el 2036...